De acuerdo con el sociólogo Marco Gandásegui la independencia de las féminas, además de darle seguridad, les permite planificarse mejor antes de consolidar una familia.
Antes de dar ese paso al matrimonio, el hecho de consolidar las bases económicas se ha convertido en un valor indispensable tanto para los hombres como para las mujeres de la clase media.
Este valor del matrimonio se comenzó a arraigar en la década de 1940.
Lo anterior se da debido a un desarrollo económico basado en actividades industriales.
Paola Pajarez, una de las entrevistadas, manifestó que tiene 30 años, pero no se ha casado porque primero quiere una estabilidad económica que le permita vivir cómodamente.
Otras como Ahylin González, quien estudia psicología, manifestó que cuando se case prefiere ser independiente económicamente, debido a que conoce que hoy los matrimonios no son durareros y prefiere manejar sus propios ingresos, por lo que primero terminará sus estudios para luego conseguir un empleo.
Las decepciones amorosas también originan que algunas mujeres decidan dedicarse completamente a los estudios para así lograr obtener un triunfo académico. Este es el caso de Dayalis Ortega quien tiene 23 años y estudia Tecnología Médica.
Sara Espinosa, otra de las entrevistadas, expresó que se casó a los 22 años, por lo que actualmente a la edad de 30 años todavía no ha terminado sus estudios.
Ella tiene una hija que atender y al llegar a su casa después de trabajar e ir a la Universidad tiene que dedicarse a las labores domésticas.
Algunos hombres consultados por Panamá América también coincidieron en que hoy las mujeres prefieren tener una independencia económica para sentirse autosuficientes.
Para la psicóloga Xochilt Mckay el hecho de que una mujer decida alcanzar el éxito profesional antes de casarse se debe a que los tiempos han cambiado.
"Hoy las mujeres pueden surgir al mismo nivel que los hombres, lo que las convierte igual de competitivas", aseguró.
Después de la segunda Guerra Mundial, la visión de la mujer de que su vida giraba en torno al matrimonio cambió.
Hoy muchas damas alcanzan los estudios superiores antes de casarse, aunque sacrifiquen su vida amorosa.
Mckay considera que tanto el hombre como la mujer deben compartir iguales responsabilidades en el hogar como cocinar, cuidar a los niños, entre otras cosas.
"Las mujeres tenemos un triple rol, además de trabajar, cuando llegamos a la casa continuamos trabajando".
Si los hombres cooperaran con en el hogar no existiría lo que se conoce como disonancia, vivimos en una cultura patriarcal, añadió la psicóloga.
"El hecho de que una mujer se enfatice demasiado en los estudios y al culminarlos no tenga una vida sentimental puede originar que ella caiga en una depresión", recalcó.
Según cifras de la Contraloría General de la República en el año 2002 se registraron un total de 2, 447 matrimonios en el ciudad de Panamá.
Estudios indican que de 1998 al 2002 la cantidad de matrimonios ha bajado considerablemente a nivel nacional. En 1998 se registraron 10, 500 matrimonios; mientras que en el 2002 se dieron 9, 500.
A nivel nacional en el año 2002 se registraron un total de 2, 313 divorcios. En el quinquenio de 1998 a 2002 los divorcios tuvieron una tendencia a aumentar. En 1998 se dieron 2, 100 divorcios; mientras que en el 2002 el número aumento a 2, 300.