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Según el especialista, la menopausia no debe afectar directamente el goce sexual. "En la especie humana, el placer sexual está determinado por componentes psicológicos y físicos. Si bien es cierto se ha demostrado que hasta un 25% de las mujeres se quejan de dispareunia (dolor durante el coito), este se debe principalmente a la resequedad vaginal, que sí se debe directamente a los cambios hormonales; sin embargo, hay muchos investigadores que concluyen que realmente esta disminución del deseo que se observa especialmente en la menopausia tiene una alta influencia psicológica por parte de la paciente".

Guerra asegura que es indispensable la atención médica en este periodo. "Todo paciente adulto requiere la atención por un profesional de salud de cabecera, aun cuando está sano. Aunque la transición menopáusica es un proceso fisiológico, es importante saber que las alteraciones hormonales conllevan más que solo el cese de la menstruación. El riesgo cardiovascular y la osteoporosis se ven aumentados en este periodo.
Recomendaciones
La resequedad vaginal se puede manejar con cremas vaginales hormonales. Sin embargo, existen indicaciones claras de su uso y no todas las pacientes son candidatas, razón por la cual deben ser prescritas, luego de una valoración médica adecuada.
La mayoría de los cambios del estado de ánimo mejoran con el tiempo, la terapia hormonal es beneficiosa, nuevamente solo debe ser indicada tras evaluación médica.
Más importante es el tratamiento y profilaxis de fracturas secundarias a la osteoporosis. Una razón más para preferir la evaluación médica en lugar de la búsqueda de Google.
Cambios en el hombre
A diferencia de lo que sucede con la mujer, en el hombre no se produce una interrupción de la función gonadal abrupta, sino que es un declive gradual que puede darse en décadas, y que además no es completa, por eso que un hombre podría eventualmente tener hijos a los 70 u 80 años. Ambos estados, sin embargo, están caracterizados por una caída en los niveles hormonales.
Cambios que son considerados síntomas de la andropausia: Menor interés sexual y problemas en la función eréctil, cambios emocionales, sicológicos y de conducta (pesimistas, desanimados). Pérdida de masa muscular y de fuerza muscular, aumento relativo de la grasa corporal y mayor acumulación en región abdominal. También pérdida de agilidad y resistencia física, sensación de fatiga, así como menor capacidad de concentración y menor densidad mineral ósea.