La menopausia (del griego “mens”, que significa mensualmente, y “pausi”, que significa cese) se define como la finalización permanente de la menstruación y tiene correlaciones fisiológicas, con la declinación de la secreción de estrógenos por pérdida de la función folicular.
La edad promedio de una mujer que está teniendo su último periodo, la menopausia, es 51 a 54 años. Este último sangrado es precedido por el climaterio, que es la fase de transición entre la etapa reproductiva y no reproductiva de la mujer.
Algunos de los síntomas más comunes son similares a los del embarazo, e incluyen mareos, sudores, palpitaciones, vértigos, dolores de ano, resequedad vaginal, sofocos y el insomnio como los principales.
Se manifiesta como una repentina sensación de calor y ansiedad provocando un aumento del flujo sanguíneo. Es necesario contar con el apoyo familiar porque durante este proceso se dan altas y bajas emocionales.
Para determinar si se debe recomendar algún tratamiento, se tiene que establecer en qué etapa se encuentra la mujer, tomar en cuenta su propia percepción de la calidad de vida, así como sus preferencias.