En diez preguntas, Martín Tarté comparte ese mundo que luego se imprime en sus libros. Promociona su última novela "Nos reservamos el derecho de admisión".
1.Qué dio el punto inicial.
Siempre he sido una persona que interioriza mucho sus emociones, en esos días me encontraba en un estado de ansiedad.
2.Hay emociones cuando se escribe.
Cuando me propuse escribir esta novela me encontraba en un estado de ansiedad constante que me provocaba gritar.
3.Escribir, en tu caso, viene de familia.
En mi familia se escribe muy bien, pero no se suele escribir ficción.
4.Qué otras actividades haces.
Mi atracción hacia la escritura comenzó por mi atracción hacia la música. De joven tocaba la guitarra y mi sueño era estar en un escenario con un grupo.
5.Y dónde ha quedado la música.
Comencé a escribir canciones inspirado en Caifanes o Héroes del Silencio. Luego al comprobar que la música no se me daba tan bien como las letras decidí probar con la poesía.
6. Cómo se inicia una novela.
Estando en Madrid estudiando me propuse averiguar sobre posibles concursos de poesía. Cuando observé que el mercado tenía más demanda por obras de ficción, entonces una amiga me convenció a que lo intentase.
7.Cómo es la realidad, desde el extranjero.
Se palpa con su crudeza normal y habitual; es una cuestión de percepción diría yo. Es importante mantener siempre una conciencia social.
8.Por qué escoges el público juvenil.
En sí es lo que conozco. Toda obra literaria requiere una base de conocimiento; incluso para inventar o crear mundos y situaciones.
9.Imprimiste por tu cuenta.
La editorial ya conocía el trabajo de mi padre en materia de escritura científica/social.
10.Dónde sucede la historia.
La novela no menciona lugar alguno para ofrecer al lector aquella posibilidad de imaginar.