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Calle Arriba ¿cuál es la reina?


En Calle Arriba de Las Tablas se mantiene el conflicto entre dos soberanas que se disputan un trono. Sin embargo, Víctor Barrios, padre de la reina María Victoria, señala que su hija es la reina, y por otro lado Pilar de Amores recalca que su hija Karol Amores es la legítima reina de los carnavales.
Barrios presentó a la Redacción de este diario un documento firmado por la Licda. Melina Robinson Oro, juez decimotercera de Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, donde señala una Medida de Conservación y Protección General presentada por la Sociedad de Calle Arriba de Las Tablas, presidida por Jaime Cano en contra de Tomas García y César Amaya, entre otros.
En el documento se ordena abstenerse de celebrar cualquier contrato o actividad de recaudación de fondos, propaganda o promoción de la reina utilizando el nombre de la Sociedad de Calle Arriba de Las Tablas.
Además, se le notifica a la directora del Registro Público las medidas tomadas y el cese de los efectos de la inscripción de la escritura pública N° 1366 (documento inscrito por la junta presidida por Tomás García y César Amaya) registrada en el Registro Público.
De esta forma, el señor Barrios resaltó que este problema ha creado una serie de pérdidas económicas para ellos como sociedad, porque impide que la gente vaya a las actividades que se realizan en beneficio del carnaval, porque no saben cual es la reina real.
Por otra parte, la Licda. Pilar de Amores, madre de Karol Amores, dijo que esa orden que se les hizo llegar fue apelada y hasta tanto no se resuelva este problema su hija sigue siendo la reina, "porque esto irá hasta los tribunales y será una larga pelea", pero, recalcó que "mientras esto se dé Calle Arriba tendrá una sola reina, Karol Amores".
Igualmente la señora de Amores añadió "la misma cosa que ellos nos están haciendo, ya nosotros se lo hicimos, esto es un lleva y trae".
Por su parte, los que representan a Karol Amores dicen que seguirán trabajando de la misma forma hasta que se solucione todo.
Solo en el 2003 fueron sorprendidos un total de 586 personas libando licor en la vía pública y en los tres primeros meses del año van 97 casos.
Esto corrobora el estudio realizado hace dos años por el semanario "El Financiero" de San José, Costa Rica, en el cual se señaló que los panameños son los que más liban cerveza en toda la región de Centroamérica, unos 47 litros anuales por persona, tomando en cuenta que somos el país con menor cantidad de población en el istmo centroamericano.
Para la psicóloga Emiliani, algunos panameños tiene esta conducta patológica debido a que demuestran un comportamiento de exhibicionismo y dependiendo de la ingesta de alcohol pueden incluso llegar a una adicción.
Las personas pueden ingerir bebidas con sus amistades pero de una manera controlada. El hecho de consumir en la vía pública ya se podría calificar como una conducta aberrantes.
Quizás una de las prácticas más frecuentes de ver en las calles de Panamá sea la de orinar en cualquier lugar, allí donde les venga la gana. Esto se ha convertido casi en una costumbre para algunos panameños, que con tendencias exhibicionistas hacen sus necesidades fisiológicas ante los ojos de todos.
Los controles de la Alcaldía resultan exiguos a la par de los casos que uno puede ver en las calles. Según los números oficiales en el 2003 se cometieron 83 de esto actos inmorales en la vía pública, cifra demasiado baja comparada con lo que muestra la realidad.
Para el doctor Carlos Rodríguez, director de la Región Metropolitana de Salud orinarse en una vía o lugar público es una inmoralidad.
"Cuando sorprenden a una pareja teniendo relaciones sexuales dentro de un carro los llevan a la corregiduría. Asímismo deberían hacer con personas que tienen estas malas prácticas", opinó Rodríguez.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), Abdiel Cano, ve de manera positiva que se construyan sanitarios públicos en áreas de fácil acceso, vías principales y de alto movimiento vehicular.
El ingeniero opinó que esto mejoraría en gran medida la higiene de la ciudad, por lo que sugirió que debería implementarse a la menor brevedad, ya que continuamente se observan a automovilistas y a peatones haciendo sus necesidades fisiológicas a plena luz del día por carecer de estos baños.
"Esta obra podría hacerla el Municipio de Panamá, el cual es la primera autoridad del distrito y quien está en mayor contacto con las necesidades de la población", apuntó.
En cuanto a las sanciones para estas faltas no hay una pena específica por determinado delito, ya que esto depende de su gravedad.
Según el director de la Dirección de Legal y Justicia del Municipio de Panamá, Juan García, las sanciones varían.
"Un establecimiento que vende licor sin licencia y que lo hace después de las 12 de la noche es merecedor a una sanción. También cuando hay peleas o riñas, pero depende de la gravedad del caso", indicó García.
Reiteró que la multa depende de muchas connotaciones, pero lo importante es que se aplican multas y sobre todo que las sanciones de arresto son conmutables.
García señaló que la mayoría de las faltas administrativas están contempladas en el Código Administrativo, pero muchos otros están regulados en leyes, decretos y acuerdos municipales como lo son la Ley 55 de 1973 y el Decreto 705 del Municipio de Panamá. Además de los horarios regulares de las corregidurías se habilita a una para que labore después de las 6 de la tarde.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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