La rubia protagonista de películas como "Loco por Mary", "Los Ángeles de Charly" o "La Máscara", entre otras, se sumó a un concurso televisivo en el que los participantes competían por ver quién lograba el "mejor eructo".
Según la revista "More", Díaz explicó que "tiempo atrás recibió un premio Nickelodeon al mejor eructo.
"Antes de subir al escenario, me tomé una Coca dietética y sonó como "Bwaaapp"", explicó con lujo de detalles la versátil actriz.
"Creo que es el mejor premio que he recibido", sentenció Díaz, quien se encuentra negociando su participación en la tercera parte de "Shrek".
Según este principio la persona de mayor jerarquía o precedencia va delante y en orden decreciente hacia atrás van el resto de personas por orden de importancia.
En estos casos también se acostumbra que alguna persona experta del departamento de protocolo vaya delante como guía, a la izquierda de la primera persona a la que corresponde la mayor precedencia pero sutilmente separada de ella, atenta a cualquier petición o explicación que tuviera que dar; esto no lo vimos en ningún momento.
Con respecto al momento de subir al automóvil con invitados especiales, también hay un orden para entrar y otro para salir de acuerdo al rango de los ocupantes, y no sé si esto se hizo bien, pero la forma correcta es así:
La persona de mayor rango entra primero al automóvil por el lado derecho, para situarse en la posición derecha de la ventanilla posterior. La segunda persona en importancia entra por la puerta izquierda pasando por la parte posterior del auto.
Estos pequeños errores que tal vez para la mayoría pasan inadvertidos, son notorios en los que están acostumbrados a asistir a eventos y actos oficiales internacionales, y por supuesto que aunque nadie diga nada en el momento, por educación, luego son comentados como chistes o anécdotas de salón, dejando en evidencia la poca importancia que le damos en nuestro país al tema de la etiqueta y el protocolo de estado, o el poco conocimiento que tenemos de esos temas.
Definitivamente estos detalles no harán que el mundo se detenga, ni que los grandes acuerdos que se iban a lograr se frustraran; pero todo este evento hubiera sido más distinguido si se hubiera desarrollado dentro de las normas que el ceremonial del estado exige, porque sino, ¿para qué fueron creadas y para qué las estudiamos?
Independientemente de los obsequios y el fino vestuario, debemos recordar siempre que la cortesía y los buenos modales son el mejor atavío que podemos llevar a una recepción.