El derecho a no testificar contra familiares fue la mejor herramienta legal que Camille Cosby, de 71 años, encontró para proteger a su marido, el cómico Bill Cosby, de 78 años, reseña El País. (VEA TAMBIÉN: La esposa de Bill Cosby testifica por primera vez)
Esta semana se divulgó una transcripción de la declaración que ella realizó en febrero en un tribunal federal en Massachusetts, EE UU, en esta queda constancia que la pareja del actor se negó a responder, al menos, 98 veces las preguntas que el tribunal le hizo durante el juicio presentado por siete mujeres que alegan que su esposo abusó sexualmente de ellas hace décadas.
El interrogatorio, que se grabó en vídeo, ocurrió en febrero frente a Teresa Serignese, una de las acusadoras que testificó bajo juramento en una sala de conferencia de un hotel en Massachusetts. Durante toda la interpelación Camille Cosby se negó, en repetidas ocasiones, a responder si ella tenía conocimiento de las diversas demandadas en las que está involucrado su marido. “¿Está usted al tanto de las demandas interpuestas por estas mujeres contra su esposo? Que además es el motivo por el cual está usted hoy aquí”, le increpó Joseph Cammarata, abogado de unas de las demandantes. “No lo sé”, respondió.
Tanto ella como sus abogados, se acogieron al privilegio que le permite resistirse a responder por ser esposa del acusado, y tampoco reveló si sabía que existía una demanda interpuesta por la exempleada de Temple University (esta es la única causa penal contra Cosby). “Déjeme dejarle algo claro, señora Cosby, acerca de su resistencia a responder como testigo. Usted no puede negarse a responder a todas las preguntas”, recriminó Cammarata.