"No debemos temer a esa función didáctica de la literatura, es tarea de la escuela y no del hogar promover la lectura", planteó la Dra. Irene Delgado, docente universitaria y escritora durante la Mesa Redonda "Caminos del libro infantil", que se realizó el martes en la tarde, en el marco de la VII Feria Internacional del Libro en Centroamérica y II Feria Internacional del Libro en Panamá, FILCEN, 2003.
La importancia de la literatura oral, origen de la literatura infantil, inicio y punto de reencuentro de los variados caminos de la literatura infantil, que pueden ser rectos, bifurcados, circulares, que se entrecruzan, que llevan y traen, fue resaltada por la docente universitaria.
Ella ofreció de manera rápida un recuento del recorrido de la literatura infantil en un país en donde pocos/as escritores/as se ocupan de escribir para la niñez y mencionó entre otros que han hecho importantes aportes en este campo de la literatura a Ricardo Miró, María Olimpia de Obaldía, Hersilia Ramos de Argote, Esther María Osses, Ofelia Hooper, Joaquina Pereira de Padilla, Dora P. de Zárate, Tilsia Perigault, Graciela Rojas Sucre, Carlos Francisco Changmarín, los Hermanos González Ruíz, Moravia Ochoa y Raúl Leis.
A su juicio Rogelio Sinán como escritor multifacético completo emprendió un camino circular a partir de la tradición oral, de forma tal que en su haber literario, repertorio donde tuvo espacio para crear para los niños, dio cabida a las diversas manifestaciones como lo son la poesía, teatro, cuento, novela, ensayo, introduce la música, la coreografía, manejó la sonoridad del verso, el ritmo, la imagen y la sonoridad de nuestro trópico.
Por otra parte, ella mencionó toda una gama de temas que pueden ser abordados y de hecho muchos lo han sido ya a la hora de escribir para el lector infantil. A saber: ecológico, científico, social, indígena.
Por su parte, la Prof. Yasmina Mendieta, dijo que la literatura infantil no debe utilizarse únicamente como un medio para conseguir orden y atención en los niños, sino como una forma de hacer circular la comunicación, la atención y el conocimiento del otro y he allí que instó a los docentes a aprovechar los mundos posibles presentes en la literatura infantil, a hacer énfasis en los contenidos emotivos de ésta, con miras a formar buenos lectores a la par que se enriquece la vocación creadora de éstos, siempre cuidándose de no vulnerar la dignidad del niño y proveyéndole literatura adecuada a su edad pero sin subeestimarlos tampoco.
Finalmente, la Prof. Francisca de Sousa luego de mostrar la curva de crecimiento post natal del individuo y enfatizar en cuanto a que "cuando un niño llega a los siete años de edad según esa curva ya tiene su cerebro completo, capacidad para comprender todo lo que se le quiere enseñar, pero requiere destreza". Y, he allí que pide a los adultos entender que "un niño no es un adulto en miniatura, pero tampoco tiene una mente restringida".
Ella planteó la necesidad de comprender que la realidad actual difiere de la de otrora y que no se puede dejar de enseñar en los libros, pues si bien tienen los niños tienen capacidad de discernimiento y de elección de conducta, hay que ayudarle en su aprendizaje de experiencias y formación general, en su enfrentamiento a esos dilemas en que los colocan su exposición constante a mensajes negativos.