Muchos jóvenes apasionados por las artes escénicas eran parte de la concurrencia que se dio cita la noche del pasado miércoles 18 de septiembre en el Teatro Ateneo de la Ciudad del Saber, en respuesta a la invitación de la Alianza Francesa, para entretenerse sanamente viendo la famosa obra de Voltaire, “Candide”.
Los artistas Nicolás Hubert, Sébastien Husson, Etienne Luneau, TwiggyMauduit y Elsa Robinne demostraron un talento impresionante. No solo por la actuación en sí y la habilidad que tenían para cambiar de un personaje a otro en segundos, sino también porque ellos mismos hacían de tramoyistas, eran sonidistas y con objetos rudimentarios y de uso cotidiano hacían efectos: olas del mar, un barco durante una tormenta, los cascos de la caballería, temblores...
El público gozó el espectáculo que era en francés con subtítulos en español que permitían dar seguimiento a las aventuras del joven Cándido (sencillo, humilde y tan ingenuo que hacía honor a su nombre), pueblerino que se enamoró de Cunégonde, hija del barón de Thunder-ten-tronck y fue sacado a patadas del castillo donde laboraba para el noble. Recorrió el mundo sufriendo por ella y pasó muchas vicisitudes, sin perder el optimismo y la esperanza de volverla a ver.