Desde los cinco años, Alejandro Lagrotta incursionó en el mundo musical, en ese entonces realizó un recital en el coro de la iglesia.
Su mamá le compró una batería para iniciar en la música, porque anhelaba ser baterista.
Luego, en la adolescencia, entró al conservatorio y estudió percusión, piano, guitarra y canto, pero nunca pensó que lo haría profesionalmente, lo hizo como un aporte cultural.
También estudió pintura y hasta típico, todo por jalones de orejas que le daba su madre.
Teniendo esos estudios, quiso ser director de orquesta y allí se metió a estudiar Arte y composición de música Jazz, en la Escuela Contemporánea de Música.
Luego estudió Medicina y no le gustó, estudió mercardeo y tampoco, pero la música siempre estuvo presente, por los valores que su adorada madre le había inculcado.
Una carrera que pudo terminar fue la Ingeniera en Sistemas, en lo que trabaja actualmente.
La mayoría de los artistas han hecho muchas locuras antes de saltar al estrellato y "Alejo" confesó que llegó a cantar en lugares exclusivos para mayores de edad, siendo sólo un adolescente.
Metía su uniforme en una bolsa y se cambiaba de ropa para poder pasar desapercibido para cobrar cinco dólares.
Cuando empezó a escribir, le mostraba la letra a su madre, quien siempre le decía que estaban buenas.
Luego empezó a escribir jingles para diferentes campañas publicitarias.
Sus primeras composiciones se las envió a los hermanos Gaitán, a quienes les mandó catorce temas, ellos le pidieron trece de ellos.
Al ver que los temas les gustaba tanto a los hermanos, a quienes conocía por correo electrónico, se lanzó a grabar su primer disco. Es así, que en el 2002 tiene su primera producción musical titulada "Oasis" junto al productor Ricardo Ramírez. Por supuesto, con los temas pedidos por los Gaitanes.
Con el disco tuvo la oportunidad de viajar a Alemania y a Estados Unidos y hasta le salió para sacar su propia productora.
Después de un año y medio de labores, finalizó su nueva producción, la cual empezó solo.
En el disco está trabajando con con Lilo Sánchez, ya que se siente identificado con él y cree que tiene mucha creatividad para hacer las cosas.
Alejandro termina diciendo que para llegar a ser lo que es actualmente, se lo debe a muchas personas que lo han ayudado en diversas formas y que todo se lo debe a la mujer que le dio la vida, su querida madre.