Es que el dúo boricua conformado por Misael de 25 años (intérprete vocal) y Edgardo de 38 años (intérprete sordo en lenguaje de señas), resultó el ganador de un evento sin precedentes, superando a las mejores voces de unos 18 países del mundo, al darle vida al tema "Escucha mi Silencio", melodiosa canción que como un grito, resultó contundente en los registros del jurado calificador.
"Escucha mi Silencio" es la posición del sordo ante el mundo. La letra plantea que ante los ojos de Dios, la voz del sordo, que son sus manos y la del oyente, que son sus cuerdas vocales, son la misma cosa, explicó a este medio el también boricua José Juan Tañón, compositor del tema: "Hoy quiero confesarte / con mi silencio vivo / que no somos distintos / aunque estemos distantes"...
La novedosa idea, le surgió a Tañón, luego de interpretar el "Ave María" en la boda de un sordo, donde otra persona lo traducía con mímica.
Edgardo, quien perdió la audición, producto de una enfermedad, desde los dos años de edad, dijo que si las bocinas estás en el piso, los sordos pueden sentir las vibraciones y llevar el ritmo o los compases, incluso hasta bailar.
La cosa es que Puerto Rico, que junto a otro medio centenar de países recibió en vivo la transmisión del festival, preparó un gran recibimiento a los artistas, quienes retornaron anoche a su natal ciudad de San Juan.
En el certamen, el segundo lugar lo obtuvo Israel con la canción "Is my life", interpretada por Gavriel Butler, y con el tercer puesto se quedó Panamá con la canción "Lavando corazones", interpretada por Alexander Gligo.
La estadounidense Jackie Arredondo fue elegida como la Mejor Intérprete y el Mejor Arreglo Musical fue para el venezolano Juan Carlos Gómez. Residentes de la comunidad de Panamá Viejo han mostrado su inconformidad con la eliminación de la vía Cincuentenario, puesto que aseguran que ante el cierre de esta arteria se incrementaría considerablemente la cantidad de automóviles que utilizarían las calles internas del sector.
Sobre este particular, el representante de Parque Lefevre, corregimiento donde se encuentra el complejo monumental, Manuel Jiménez, sostuvo que como autoridad del lugar estará velando porque los cambios afecten lo menos posible a sus representados.
"No nos oponemos a esto, pero tenemos que buscar una alternativa al dilema", señaló.
Explicó que por Panamá Viejo centro pasa diariamente una gran cantidad de carros, lo que ha motivado que muchas viviendas presenten rajaduras, producto de este hecho, puesto que esta comunidad está cimentada sobre un relleno.
Coincidió con la directora del Patronato Panamá La Vieja, que se debe ensanchar la avenida Santa Elena. No obstante, aclaró que en caso de tener que afectar a un residente se le indemnice como debe ser.
Reiteró que no se puede cerrar la calle a la ligera, sin buscarle una alternativa al problema, de lo contrario los residentes saldrán a la calle a protestar por la medida. El director de Operaciones de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Arturo González, indicó que actualmente hay un estudio para la construcción de una vía que suplirá a la Cincuentenario, sin embargo, explicó que para que ésta se lleve a cabo, se deberá indemnizar a una gran cantidad de residentes del sector de Panamá Viejo, lo que incrementa considerablemente el costo de la obra.
El funcionario puntualizó que en la ATTT son conscientes de la importancia del conjunto monumental, no obstante, reconocen que el problema es complejo.
Por otro lado, hay quienes señalan que las nuevas generaciones desconocen el papel histórico de Panamá La Vieja, ignoran que fue la primera ciudad fundada en el litoral Pacífico, del continente Americano.
La otrora ciudad de Panamá fue la precursora de grandes metrópolis cosmopolitas de hoy como Los Angeles, San Diego, Oakland, Vacouver, Acapulco, Valparaíso, Lima, entre otras.