Vivencias
- Su madre, dijo, lo convirtió en una persona ética. No es cristiano, dijo varias veces. Relató cómo cuando adolescente le tocó vivir en el sur y ser testigo de la discriminación racial, de cómo a los negros les gritaban ‘niger’ y cómo los trataban como ciudadanos de segunda clase. Y, lo triste es que todo eso pasaba en ‘la tierra de las personas libres’.
Ocho ejercicios (dinámicas) que son como puertas al entendimiento de que ser feliz es una decisión personal, intransferible, que va a determinar la calidad de vida individual y colectiva, más algunas herramientas útiles para esa óptima relación consigo y los demás fueron provistas la noche de ayer por “Patch” Adams en las cuatro horas que interactuó con cientos de hombres y mujeres en su conferencia titulada “Viviendo la vida en alegría” , que se llevó a cabo en el Centro de convenciones Vasco Núñez de Balboa del hotel El Panamá.
El médico estadounidense, quien se jactó de que nunca ha usado ni computadora ni smartphone, pero tiene su correspondencia al día (recibe, desde hace 40 años, entre 400 y 500 cartas mensuales, que contesta a mano, jamás deja una sin responder) informó que durante 29 años viaja 300 días al año.

Ahora bien, hay dos reglas respecto a la correspondencia: las cartas deben ser en inglés y la dirección del remitente ser legible, porque algo que odia es que le retorne una porque la dirección no existe o está incorrecta, ya que quien le escribió podría pensar que “Patch” Adams es indolente.
A sus 68 años no se arrepiente de las dos decisiones más importantes que tomó en su vida, cuando tenía 18 años y tras tres intentos de suicidio: ser feliz todo el tiempo -mi madre me dio el mejor regalo que se le puede dar a un hijo, mucho amor y con ello una autoestima alta - y como un acto de amor voy a querer a todo el mundo.
Política, economía capitalista, religión. Considera que son falacias y creaciones sociales de una sociedad en decadencia que pondera la codicia, poder, materialismo, egoísmo, la guerra, el aparentar y otros antivalores en detrimento de la amistad, respeto…
En vez de mercadear la violencia, intolerancia, tener y tener, fama, la ambición desmedida, los medios deberían ser instrumentos de paz, que ayuden a la sociedad a lograr equilibrio, que motiven a cada persona a sacar lo mejor de sí y a ser agentes de cambio en esta revolución del amor, porque, tiene la convicción de que de seguir así la especie va camino a su exterminio y quizás no vea el sol del siglo XX.
El afamado conferencista alegó que hay un mundo allá afuera y no se puede estar conectado con los aparatos y desconectado de los demás, dio a a entender en reiteradas ocasiones en que dijo que jamás perder la capacidad de amar a las otras personas es fundamental para ser feliz y sobrevivir como especie, porque somos para ser comuna, entes gregarios, solos no somos nada.
Hay que mantener viva la curiosidad, ese deseo innato de explorar, investigar, ayuda a descubrir mundos de insospechable belleza, planteó.
“Si estás vivo y tienes un amigo no necesitas más nada”, dijo e instó: “Deja de quejarte. Estas vivo, saluda y celebra el mundo, cada mañana cuando te levantas. Ten vida en ti. Agrade”.
Concienciarse de lo anterior fue uno de los propósitos de los ejercicios que hizo en el taller (parados, sentados en el suelo) ser una pieza de mueblería que elijas, mirándose a los ojos dos desconocidos -uno escuchando con empatía y el otro contándole cosas personales, razones para ser feliz- caminando sin dirección y riéndose como locos- observar uno serio y el otro hacerle morisquetas y el primero tratar de mantenerse impávido.
En este mundo de paradigma del dolor y el sufrimiento, están ganando terreno la soledad, el aburrimiento y el miedo, dijo y puso de ejemplo los adolescentes en Estados Unidos.
Invitó, en conclusión a decidir ser feliz, proclamarlo y actuar acorde, a tener un romance con la vida.