La ciudad colonial, famosa por la Feria Internacional del Libro que se realiza allí cada año, fue designada a fines de octubre pasado y relevará a Santiago de Chile. Esta cuidad tiene siete millones de habitantes y es uno de los principales centros industriales de México
La Capital Americana de la Cultura fue instituida por la organización homónima en 2000 con el objetivo de potenciar la cultura como elemento central en el desarrollo de los países del continente. Cuenta con el reconocimiento de la OEA y los Parlamentos Latinoamericano y Europeo.
Desde el año 2000 hasta la fecha han sido designadas como Capital Americana de la Cultura las ciudades de Mérida (México, 2000), Iquique (Chile, 2001), Maceió (Brasil, 2002), Curitiba (Brasil) y Panamá en 2003 y Santiago de Chile en 2004.
Pero su destino cambió y con ello su fortuna, que le permitió gozar de tres décadas de opulencia hasta su muerte. Contrató a empleadas de servicio, a una cocinera y a seis jardineros. Asimismo, cambió un cuadro por un vehículo lujoso y le encantaban las carreras de carros.
La exhibición muestra la evolución artística, y de cierta forma monetaria, de Monet en los tres períodos más importantes de su carrera. A partir de 1871, él y su familia vivieron con cierta comodidad en Argenteuil, una pequeña localidad cercana a París.
Cuando una recesión golpeó a Francia y el mercado del arte se vino abajo, Monet se mudó con su familia a una casa de muy bajo alquiler en el pueblito de Vetheuil, a orillas del Sena.
El punto de inflexión de su éxito comenzó luego de establecerse en Giverny en 1883. Esta localidad de la provincia de Normandía se convertiría en su centro de operaciones para el resto de su vida.
Monet alquiló una granja de poco más de una hectárea e inmediatamente comenzó a sembrar su jardín, que existe hasta la fecha y es visitado por miles de turistas anualmente.
El pintor era muy meticuloso en su cuidado, como lo muestran algunos documentos exhibidos en Zurich. Monet tomaba en consideración las estaciones y la luz para colocar sus plantas. Un escritor francés, Octave Mirbeau, describió el jardín como un "festín interminable para los ojos"".
En sus pocos contactos con periodistas, Monet cultivó una imagen de artista dado a recluirse y cuyo estudio era la naturaleza. Sin embargo, la mayoría de sus trabajos los hacía bajo techo.
Monet le ordenaba a su agente que incrementara la publicidad de sus obras, y limitaba el número de cuadros expuestos para aumentar la demanda y el precio de sus cuadros.
Monet compró la granja de Giverny en 1890, y su obra aumentó; fue muy productivo hasta poco antes de su muerte.
Sin embargo, el trabajo de sus últimos años fue tildado de irrelevante por muchos artistas de vanguardia. La exhibición concluye el 27 de febrero.
En una época de vacas flacas, Monet vendió un lote de pinturas por 25 francos cada una, no mucho más de lo que ganaba a los 16 años cuando ofrecía caricaturas a los transeúntes.
Los precios de los cuadros de Monet se han disparado de forma espectacular.
Entre 1999 y el 2002, en subastas en Nueva York, algunas de sus obras han llegado a venderse hasta en 20 millones de dólares en promedio.
Hace medio siglo, sus lienzos se habrían cotizado en 35.000 dólares. Sólo Vincent Van Gogh vendió mejor que Monet en el mercado.