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Cara a cara con una espiritista


Bajé del taxi con mi mente abierta, sin prejuicios ni ideas preconcebidas. "¿En qué podemos ayudarle?, dijeron al unísono unas voces femeninas. Me identifiqué y me invitaron a entrar. La casa, decorada con buen gusto, tenía una frescura sobria.
En un sillón estaba ella sorprendida por nuestra puntualidad, para la que no estaba lista. Su rostro era redondo y su semblante, alegre, con una amable sonrisa nos pidió que la esperáramos.
Bárbara (nombre ficticio) se confesó ante nosotros como católica y creyente de Dios, sabe que Él es el ser supremo que todo lo puede. Afirma que para ser espiritista, hay que nacer con un don. Se dio cuenta de su especial regalo al morir una tía, a los pocos días de su fallecimiento, asegura haberla visto frente a su cama. Los amigos imaginarios de los que hablan los libros de psicología para ella eran mucho más que fantasía, eran espíritus reales con los que jugaba.
Manifiesta que como ella, hay muchas personas sensibles e intuitivas y que tienen premoniciones, pero que jamás desarrollan ese poder. Algunos canalizan ese "sexto sentido" siendo fervientes feligreses y haciendo de la iglesia su segundo hogar, porque el allí donde sienten paz.
Bárbara se volcó a la santería.
Cuando estudiaba Derecho, un señor con el que se "consultaba" le dijo que sería espiritista, le regaló un mazo de cartas y la inició en el mundo espiritual. En una misa especial se le sacó su cuadro espiritual o los ángeles y seres de luz con los que nació.
Explica que todos pueden leer las cartas, si se dedican a estudiarlas, sin embargo son los espíritus los que te hacen saber los detalles de la vida de las personas que no salen en los naipes. Relató la experiencia de una persona muy afligida que se consultó, ella le dijo que se sentía miserable porque había sido negada desde el vientre de su madre, las cartas no lo dijeron, su espíritu guía sí.
En el mundo espiritual hay espíritus buenos y malos, y se los invoca de acuerdo a lo que se desee lograr con ellos. Bárbara declaró que los espiritistas no son bien vistos por la gente que se dedica a hacer el mal a otros, cuando por medio del don se puede hacer mucho bien.
Al ser ella tan sensible, evita entrar a cementerios, morgues, cárceles y hospitales, lugares en donde hay gran cantidad de espíritus, algunos que murieron en circunstancias nada agradables. Son espíritus torturados que vagan en busca de venganza o de un cuerpo que les permita vivir a través de él.
Este conocimiento choca con las enseñanzas de la Iglesia Católica y de otras denominaciones que cree en la doctrina de la resurrección: las personas mueren y van a un sitio hasta el día del Juicio Final, cuando resucitarán. Los espiritistas creen en las reencarnaciones.
Se sabe que un espíritu está dentro de un individuo cuando cambia su forma de vida, sus hábitos y su carácter radicalmente; pueden surgir pesadillas, insomnio y cansancio. Se siente una opresión en el pecho o la sensación de un peso sobre el cuerpo. Cuando esto ocurre, es necesario practicar un exorcismo.
Bárbara ha practicado muchos con la ayuda de su espíritu guía, quien le dice la forma de sacar al espíritu invasor; pronuncia oraciones y rezos secretos con los que se manda al espíritu a descansar.
"Si alguien me dice que tengo un espíritu o un muerto que me está secando y estoy igual de gorda, es por supuesto, una mentira", observa la espiritista como una manera de utilizar el razonamiento y no dejarse estafar por personas inescrupulosas.
De acuerdo con esta singular mujer, ser espiritual es un don, con el que se puede hacer mucho bien o muchísimo daño; quien hace cosas buenas le va bien, pero quien se dedica a la maldad recibe multiplicado todo el daño que hace. Son personas que a pesar de todo el dinero que cobran, viven en la miseria.
Bárbara guarda su particularidad para ella sola, en la calle no usa pañuelos, pulseras o collares o colores específicos. Es una persona tan normal como tú o como yo, quizás la has visto y no lo sabes.
  • Dios existe.

  • Existencia del Mundo Espiritual.

  • Reencarnación.

  • Causa y Efecto.

  • Ley de Evolución.

  • Médium y comunicación mediúmnica.

  • Vida en otros mundos.


El espiritismo es una doctrina según la cual los muertos pueden entrar en contacto con los vivos, por lo general a través de un clarividente o médium; son también las prácticas de quienes profesan esta doctrina.
Aunque el espiritismo se ha practicado bajo una forma u otra desde los tiempos prehistóricos, el espiritismo moderno es el resultado de ciertos sucesos acaecidos en el siglo XIX y la investigación de los mismos. Alrededor de 1848, una supuesta niña médium, Margaret Fox, fue explotada por su hermana y su padre en Estados Unidos, dando origen a una serie de sorprendentes historias que propiciaron la creación de una "religión" espiritista.
Esta iniciativa cobró impulso a través de los escritos de otro médium, Andrew Jackson Davis, que afirmaba ser capaz de realizar en estado de trance ciertas proezas intelectuales imposibles en su vida normal. En esa misma época, el cirujano británico James Braid ofreció una explicación científica para el fenómeno de la hipnosis y sentó las bases para la práctica de esta técnica moderna.
En 1872 un ex sacerdote británico llamado William Stainton Moses, comenzó a editar la revista de espiritismo Light y escribió varios libros sobre el particular. Este movimiento quedó públicamente desacreditado tras la aparición de numerosos charlatanes cuyas demostraciones resultaron ser puros trucos de prestidigitación.
La propia Margaret Fox, ya adulta, admitió que había empleado trucos para simular los "golpes en la mesa". Sin embargo, prestigiosos investigadores intuyeron que tras los relatos ofrecidos por otros médiums había cierta verdad. La Sociedad para la Investigación de los Fenómenos Físicos, fundada en Inglaterra en 1882, dedicó parte de sus fondos al estudio de este fenómeno.
Estas investigaciones recibieron el apoyo de eminentes personajes, entre los que figuran los escritores británicos, sir Arthur Conan Doyle y sir Oliver Lodge. No hace muchos años, el ex obispo James Albert Pike, en colaboración con un ex ministro de los Discípulos de Cristo y destacado médium, Arthur A. Ford, intentó comunicarse con su difunto hijo.
Una sesión de espiritismo puede practicarse tanto en una iglesia espiritista como en una casa particular. La sesión, en la que el médium intenta entrar en contacto con los espíritus de los muertos a través de un "guía" o espíritu que se supone está en continua comunicación con el médium, suele ir precedida de himnos y oraciones. Hablando con frecuencia, aunque no es necesario, en estado de trance, el médium transmite mensajes de consuelo y saludos de los parientes y amigos muertos; estas sesiones pueden ir acompañadas de manifestaciones físicas, como apariciones y golpes en la mesa.


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110429
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América