"El mundo de la moda me ha hecho odiar mi cuerpo". Así de franca ha sido Cara Delevingne durante una dura entrevista concedida a The Times, según publica El País. La top británica ha anunciado que deja definitivamente las pasarelas para dedicarse a otros proyectos como la actuación. Delevingne, de 23 años, ha dado sus primeros pasos en el mundo de la actuación y parece que ya ha elegido qué camino prefiere seguir, tras una "no muy buena" experiencia como maniquí de alta costura.
Algunos expertos se han atrevido a coronarla como digna sucesora de la top de los noventa Kate Moss. Pero, a diferencia de ella, Delevingne se ha cansado e incluso ha confesado que llegó a sufrir psoriasis, una enfermedad que descama la piel, motivo por el que dejó de trabajar. "Los maquilladores de las pasarelas trataban de ocultar las marcas de la enfermedad y se ponían guantes porque pensaban que era una leprosa", recuerda.
La modelo que volvió a poner de moda las cejas gruesas contó que ha vivido duros episodios debido a la presión y que, incluso, hubo momentos en los que se sintió acosada sexualmente. Como cuando aún era una desconocida adolescente y no podía negarse a posar de manera tan sugerente como le pedían. "Desfilar me ha hecho sentir vacía y no me permitía crecer como ser humano", explica Delevingne. ), mitad rebeldía, ha hecho de su carácter su mejor carta de presentación. Delevingne ha utilizado las redes sociales muy sabiamente para promocionarse a sí misma y se mueve por ellas como pez en el agua. Acumula ya 18 millones de seguidores en Instagram, donde comparte a diario sus trabajos y momentos de su vida personal.