Italo es un joven de 25 años que sostiene una relación con siete mujeres, pues indicó que la labor que desempeña le permite movilizarse por diferentes provincias del país y así ninguna de sus novias se entera de qué está siendo infiel.
"En el fondo sé que no estoy haciendo lo correcto, pero al tener varias mujeres siento un alto nivel de jerarquía. Además me mueve un instinto animal".
Para continuar con sus conquistas Italo se las arregla diciendo mentiras como estoy trabajando, arreglando mi carro, o que está visitando a unos amigos.
Para algunas mujeres esta actitud asumida por algunos hombres las ha desilusionado. Massiel, una joven de 26 años, creyó encontrar al hombre perfecto cuando conoció a Esteban, pues su manera de vestir y su supuesta seriedad la convencieron. Pero, después de unos meses descubrió que él no sólo tenía una relación sentimental con ella, sino que también salía con su ex novia y con otras "amigas".
Pero, ¿qué señales les pueden indicar a una mujer que un hombre es mujeriego? Según Geraldine Emiliani, los hombres mujeriegos pueden mostrarse como no tradicionales, se observan pacíficos, pero todo es apariencia.
Las señales más frecuentes se dan cuando ellos cancelan o vacilan en comprometerse a formalizar una cita; se apartan al usar el teléfono celular y además lo mantienen en "vibrar"; esquivan la mirada; no duermen en su casa, o llegan a altas horas de la noche. Además, el olor de su piel despide un perfume que no es el de él; y les es imposible dejar de mirar a otras mujeres.
"Las mujeres deben tener claro que una infidelidad puede sobrellevarse según la capacidad de perdón de cada cual. Pero, cuando él es reicidente se trata de una causa perdida; entonces deben ahorrarse tiempo, heridas y lágrimas; pues la verdad es que nunca podrán domesticarlos".
Emiliani señaló que en los hombres mujeriegos su hombría se demuestra por la cantidad de mujeres que tienen; es decir, las coleccionan como medallas y trofeos.
Este trastorno de conducta, se debe, en algunas ocasiones, a que consideran que este comportamiento es normal, en sus familias los hombres de su casa han sido mujeriegos.
La sexóloga señaló que en el fondo ellos no están seguros de su masculinidad. Puede ser que el terror a envejecer lo empuje a reafirmar su atractivo sexual.
Una proporción de los hombres mujeriegos presume de sus "andanzas", pero, viven con ansiedad y angustia, pues saben que hay una normativa que los condena, además de lo legal y religioso, pero, no les impide seguir sus relaciones simultáneas. Hombres y mujeres encuestados coinciden en que ellos son mujeriegos.
Ustedes deciden si los aceptan o no.
Cuando ya el hábito está arraigado, a partir de cierta edad es difícil de corregir. Para ello se necesita que el afectado asista a sesiones de terapia, las cuales son la mejor arma para liberarse de éste mal hábito.
Aplicar en las uñas sustancias como: chile, esmaltes con sabor amargo, o vendas.
Algunos pacientes responden bien con técnicas de relajación, yoga, o hipnosis. Todos ayudan en el control del estrés y la ansiedad.