Poco se imaginaba Francisco I. Madero (1973-1913) que la cárcel donde estuvo encerrado en 1910 y donde comenzó a gestar la Revolución mexicana, se convertiría casi un siglo después en un espacio para las artes.
Esta semana, el Centro Penitenciario de San Luis Potosí, en el central estado mexicano del mismo nombre, transformará lo que "fueron celdas en un espacio para la música, la danza, el teatro, la escultura" del Centro de las Artes, dijo a Efe Roberto Vázquez.