Los organizadores de la Feria Internacional del Libro cubano, que celebra su XIV edición del 3 al 12 de febrero, afirman que apuestan "primero por el lector" antes que por un espacio para los negocios.
El vicepresidente del Instituto Cubano del Libro y del Comité Organizador de la Feria, Edel Morales, dijo a la prensa local que la Feria del Libro en Cuba se distingue por "la afluencia de público, y también el intercambio estrecho entre autores y lectores".
"Lo más importante no es la masividad, la frialdad de las cifras. Nos interesa que la mayor cantidad posible de cubanos participe, pero sin perder la alta calidad literaria y artística de nuestras propuestas", señaló en declaraciones aparecidas en la edición de hoy del semanario "Trabajadores".
Sin embargo, subrayó que uno de los problemas que confrontan es que "no logramos satisfacer del todo la demanda, por más que publiquemos. Siempre hay gente que se queda con las ganas, en todas las ciudades sedes" de la feria.
Para esta edición dedicada a Brasil, como país, y a homenajear a a los escritores cubanos Jesús Orta Ruiz y Abelardo Estorino, se ha anunciado la venta de más de 5,7 millones de ejemplares de 1.200 títulos, y un recorrido itinerante por 34 ciudades cubanas tras 10 días de actividades en La Habana.
El año anterior, la cita editorial puso a disposición de los lectores 4,7 millones de ejemplares y la visitaron 3,7 millones de personas.
"La Feria tiene que ser, en cada uno de sus escenarios, una fiesta multicultural", afirma Morales, quien agrega que se ha convertido en "un puente" entre América Latina y Europa.