El escritor mexicano Carlos Fuentes donó a la Biblioteca Nacional de su país un acervo bibliográfico personal consistente en 300 libros, entre primeras ediciones y traducciones a más de 20 idiomas de sus obras, en un acto en el que estuvo presente Gabriel García Márquez.
En la Universidad Nacional Autónoma de México, que controla ese fondo público de libros, el autor consideró la biblioteca como "un espacio público".