El príncipe Carlos y Camila Parker Bowles concluyeron sus vacaciones de verano en el Mediterráneo, permitiendo a la televisión griega que los mostrara juntos.
La pareja, que adoptó una serie de medidas para no ser vista juntos cuando partieron de Gran Bretaña hace 10 días, apareció en el aeropuerto antes de abordar el avión de regreso.
Camila y Carlos pasaron las vacaciones a bordo del Alexander, un lujoso yate del magnate marítimo griego John Latsis. Compartiendo el paseo estuvieron los príncipes Guillermo y Harry y todo un grupo elegantes jóvenes, incluyendo a Davina Duckworth-Chad, la rubia de 19 años conocida como "la debutante de la web", luego de su aparición en Internet para la revista Country Life. La vacación fue vista por los especialistas en temas de la realeza como parte del proceso para comenzar a formalizar la antigua relación entre el heredero del trono británico y Camila. Pero no todo fue descanso. Los escoltas de Carlos pasaron un buen susto cuando indignados manifestantes abordo de una embarcación lo amenazaron con un harpón en momentos en que nadaba solo, según reportó la prensa londinense.
Carlos pudo, sin embargo, llamar a sus guardaespaldas, quienes arribaron de inmediato y lograron persuadir a los manifestantes para que se retiraran, según los periódicos británicos. Sin embargo, la cancillería de Chipre aseguró que el hecho ocurrió muy lejos de sus costas, entre las islas griegas de Rhodas y Kos, y afirmó que los manifestantes nunca llegaron a menos de 300 metros de donde se encontraba el príncipe
Un hombre y una mujer, ambos griegos, discutieron con el personal de seguridad que les impidió avanzar. "El hombre dijo que quería protestar ante el príncipe Carlos porque su hermano fue muerto en Chipre en 1955", dijo el portavoz de la cancillería chipriota, Andreas Pirishis, quien aseguró que nadie portaba un harpón, como había dicho la prensa británica. Muchos greco chipriotas fueron ejecutados por los colonialistas británicos entre 1955 y 1959 durante la lucha guerrillera por la independencia.