El príncipe Carlos y su esposa Camilla encabezaron las celebraciones del bicentenario de Charles Dickens, el escritor más popular de la Inglaterra victoriana, cuyos libros fueron leídos en todo el mundo en un masivo homenaje.
Carlos y Camilla depositaron una corona de flores sobre la tumba del autor en el Rincón de los Poetas de la abadía de Westminster, en Londres, donde se ofició un servicio religioso al que asistieron personalidades.