Habiendo decidido de antemano aparecer lo más natural posible ante las cámaras el día de su 50º cumpleaños en la que fue una puesta en escena completamente diferente a la que el mundo se hubiera podido imaginar, la princesa Carolina, pidió como presidenta de la Asociación Mundial de Amigos de la Infancia (Amade) a la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que los delitos contra los niños "sean considerados crímenes contra la humanidad".
Sin pendientes, sin apenas maquillaje "un poco de rimel en las pestañas- con las uñas muy cortas y sin pintar, la Princesa de Hannover ofreció una imagen completamente diferente a la que le ha acompañado durante todas estas décadas y poniendo todo el empeño en distanciarse de la figura "glamorosa" que nunca ha podido dejar de ser-, Carolina leyó con sus gafas de pasta cuatro folios enteros sobre los derechos que tienen los niños "a no sufrir, a no ser violados, a no ser secuestrados, a no sufrir abusos y a no ser olvidados".