Susan Sarandon fue criticada por organizaciones judías y católicas por llamar nazi al papa Benedicto XVI.
La actriz hizo estas declaraciones en el festival de cine de The Hamptons, en Nueva York, durante una entrevista en la que habló del filme que protagonizó en 1995, "Dead Man Walking", basada en el libro contrario a la pena de muerte de la hermana Helen Prejean, del cual envió una copia al Papa.
"Al anterior", agregó (Juan Pablo II), "no al nazi que tenemos ahora". Sus declaraciones fueron reproducidas por el diario "Newsday" y levantaron una ola de críticas.
El Vaticano indicó que Benedicto XVI se vio forzado a unirse a las Juventudes Hitlerianas cuando tenía 14 años y que dos años más tarde fue incorporado al Ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial y que luego desertó.
La Liga Antidifamación de los Estados Unidos, una organización de derechos humanos judía, condenó los comentarios de la actriz y le pidió que se disculpara ante la comunidad católica.
"Esas palabras están llenas de odio, son vengativas y solo sirven para minimizar la verdadera historia y el significado del Holocausto", dijo la organización en una declaración.
Bill Donohue, presidente de la Liga Católica en Estados Unidos, condenó los dichos de Sarandon. "Joseph Ratzinger fue conscripto en la Juventud Nazi como cualquier otro chico de 14 años alemán en esa época", afirmó.
"A diferencia de otros, no solo se negó a asistir a las reuniones obligatorias, sino que de hecho desertó de las Juventudes Hitlerianas. Que es precisamente, por lo que los judíos hoy lo consideran un amigo, no un enemigo", dijeron.