Anna Nicole Smith se encuentra en el centro de un huracán político en las Bahamas, donde los legisladores de oposición piden la renuncia de un ministro del gabinete por presuntamente agilizar una solicitud de residencia que hizo la ex conejita de Playboy.
La velocidad con la que Smith obtuvo la autorización para residir en las Bahamas y la elevada prioridad que se le dio a la investigación de la misteriosa muerte de su hijo están eclipsando a la economía y otros asuntos en los debates políticos, a medida que el archipiélago se prepara para las elecciones generales del año próximo.
Smith se mudó a las Bahamas en julio y tuvo una bebé en septiembre sin atraer mucho la atención del público.
Eso cambió cuando su hijo Daniel de 20 años falleció cuando visitaba a Smith en el hospital, tres días después del nacimiento de la bebé. Un médico forense privado concluyó que murió debido a una combinación letal de metadona y dos antidepresivos.
Desde entonces Smith ha sido el tema más destacado en los medios locales y la política de este archipiélago al sureste de la Florida.