Los niños desarrollan hiperactividad debido a múltiples causas. Se sabe que predispone a padecer el trastorno el consumo materno de alcohol y drogas, incluso de tabaco.
También, influye el bajo peso al nacer, la anoxia, lesiones cerebrales, etc. Las psicopatologías paternas, el bajo nivel económico, la marginalidad, el estrés familiar, en fin, un entorno inestable podría agravar el trastorno.
Por otra parte desde la genética, todos los estudios inciden en que la existencia del mismo trastorno en hermanos es de un 17 a un 41%.