Pocas son las mujeres que tienen unas cejas perfectas, la mayoría debe realizarse una depilación que refuerce su mirada y avive el rostro.
Un pelo fuera de lugar o una mala depilación pueden arruinar la imagen. La depilación de las cejas siempre debe seguir su línea natural hasta hacerlo impecable.
Depilar demasiado las cejas es privar al rostro de personalidad, mientras que no depilarlas supone lucir una mirada poco cuidada.
Unas cejas excesivamente depiladas tardan mucho tiempo en recuperar su forma inicial, crecen con menos densidad e incluso puede aparecer calvas.
No es fácil dibujarse una misma línea de las cejas. Las pinzas constituyen la mejor arma.
A continuación te presentamos algunos consejos:
Desinfecta las pinzas una vez a la semana.
Estira bien el párpado para mitigar el dolor.
No te depiles demasiado y nunca te quites los pelillos situados por encima de las cejas.
Para aliviar los tirones, ponte polvos de talco.
Si ves que no te resulta fácil, acude a una esteticista.