Variedades

Celebra Navidad en familia

Evite los efectos negativos en las fiestas navideñas y viva con alegría el nacimiento del niño Jesús.


Para quienes su fe religiosa anima a vivir con alegría el aniversario del nacimiento de Cristo, para quienes consiguen llenarse de ilusiones con la emoción de dar y recibir regalos, y para quienes viven buenas relaciones familiares, esta es una buena época del año.
Pero esta última parte, la de las relaciones familiares, genera con mucha frecuencia malestares y tensiones. Estas fiestas favorecen las reuniones de amigos y familia, y en muchos casos es sólo en este momento del año cuando nos reunimos.
No es la primera vez que cuando pasan las fiestas se dan preguntas irónicas del tipo: "qué tal las fiestas, ¿bien o en familia?".
Es fácil que al pasar más horas en contacto padres, hijos, hermanos suegros, cuñados, surjan o reaparezcan viejos temas de conflicto: injusticias, agravios comparativos, decepciones.
Los eventos y reuniones implican que hay que desplazarse de una casa a otra con mayor frecuencia, lo que supone horarios que cumplir y posibles atascos.
Las presiones que cada uno ejerza sobre sí o sobre el resto para cumplir adecuadamente, agravan el estado de tensión y no dejan disfrutar demasiado. Además podemos complicarnos forzándonos a encontrar "El Regalo", no uno cualquiera, sino el que más se va a agradecer.
De forma genérica se puede decir que para que estas fiestas sean lo más agradable posible, es necesario que nosotros mismos nos dosifiquemos, que bajemos expectativas a la hora de satisfacer y ser satisfechos: no hay nada peor que tener que disfrutar de algo por obligación.
Si nos "obligamos" a que la Navidad sea un momento de tranquilidad, encuentro, diversión e ilusión, es más probable, paradójicamente, que seamos incapaces de conseguirlo.
Son muchos los que cuentan que no la acaban disfrutando porque tienen que aparentar que están súper, estar en una fiesta con mucha gente y a veces no necesariamente de su agrado.
No parece que esta forma de verlo ayude mucho a que sea una noche mágica. A los problemas que pueden surgir en estos días, derivados de las relaciones con la familia, habrá que añadir también el posible balance del año transcurrido y los proyectos para el próximo.
No es aconsejable estar recordando malos momentos, personas fallecidas o incertidumbres futuras.
En todo caso, eso es inevitable hasta cierto punto y por ende lo más importante será presionarnos lo menos posible con las exigencias en cuando a nuestra relación social.
No espere que en estas fechas de la noche a la mañana vayan a desaparecer diferencias familiares, si es que las hay. Sin embargo, precisamente porque la gente está más sensible y abierta a aceptar que se equivocó o que las cosas pueden funcionar mejor si se deponen actitudes negativas, si se cede. En fin, hacer el intento de buscar la paz no está de más.
La idea es tener presente que Dios volverá a nacer en nosotros y nosotros con El, dándonos una vez más la oportunidad de demostrar nuestro amor y sabiduría y olvidando rencores y amarguras que nos alejan del amor. En cada Nochebuena se celebra el nacimiento del Hijo de Dios.
Su sola mención llena de emoción y alegría a los niños, porque lo asocian con días de fiesta, obsequios, deliciosa comida y gratos momentos en el seno familiar.
De hecho, la esperanza del reencuentro con los familiares o amigos, es la esencia de la Nochebuena.
Disfrute de esta fiesta tan popular y religiosa que llena de esperanzas a miles y miles de hogares alrededor del mundo. No se esfuerce por que sea la mejor de todas, sólo disfrútela.
Comienza tu día con una oración reflexionando en el sentido del tiempo de adviento que es la preparación inmediata para la celebración de la Navidad. Haz un propósito pequeño que te lleve a pensar en los demás.
Escribe un mensaje de navidad a una persona de la que estés alejado y que tienes tiempo sin verla.


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212770
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América