Parte de la cultura de un pueblo son sus creencias y las festividades que celebran en fechas con trascendencia, como lo es cada 21 de marzo para la comunidad Bahai, que es cuando le dan la bienvenida a un año nuevo.
Su mensaje se resume en “unidad” y propone que todos sus creyentes se unan a rezar por la humanidad.
Ayer domingo, la comunidad Bahai se reunió en una cena de gala de gran envergadura, tal y como los panameños esperamos este acontecimiento cada 31 de diciembre.
El Naw-Rúz (año nuevo Baha´i) es una fecha que la ONU reconoce como un día de renovación. Este año coincide con el solsticio donde el invierno deja entrar la primavera.
Panamá no escapa de esta religión, que se caracteriza por la búsqueda de la unidad de todas las religiones.
Solo hay siete templos Baha'is y Panamá es el segundo creado en el continente americano y primero en América Latina. Chile formará parte de estas creencias con la construcción este año del octavo templo Baha'i.
Por su parte, Panamá fue escogida por la comunidad Baha'i por su posición geográfica ya que une el Este con el Oeste y el Norte con el Sur.
Este movimiento intereligioso nos reafirma una vez más que todos pueden subir al templo a orar en silencio.
De esta manera son bienvenidos quienes quieran conocer sus instalaciones y rezar en paz sin distinción de credo.
De esta manera se conserva lo que su profeta Bahá'u'lláh reveló a la población de Irán: “La tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos".