Ubicada en el centro de Europa, la República Checa no es un país grande, pero históricamente ha sido una encrucijada de caminos por donde pasaron mercaderes, soldados de ejércitos napoleónicos, pedreros y estuquistas que fueron los arquitectos de la época. Su habilidad y arte dejaron monasterios, castillos, palacios que adornaron ciudades como Praga, Kutnà Hora y otras.
Hoy, la belleza e importancia arquitectónica de estos notables edificios los ha hecho ser reconocidos como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Esto ha convertido a estas ciudades en centros culturales, religiosos que atraen a millones de turistas. Existen más de 300 sitios de peregrinaje solamente dedicados a la Virgen María.
Praga, capital de la república, es la ciudad de las cien torres. Centro cultural, económico e industrial de un país que desde la Edad Media fue sede de un importante obispado y se convirtió en una metrópolis del mundo cristiano. Praga tiene mil facetas y el turista escogerá la que la que más le impresione.
La célebre figura de cera del Niño Jesús de Praga que llegó a Bohemia, nombre original de la región, desde España en el siglo XVII como presente de boda, se encuentra en la iglesia Nuestra Señora de la Victoria y cada 25 de cada mes se celebra la fiesta del niño.
Kutna Hora es otra ciudad con un rico pasado colonial a 60 kilómetros de Praga guarda hermosas huellas de las corrientes góticas y barrocas que se desarrollaron en Europa pero que aquí tomaron formas extraordinarias muy propias.
La ciudad debe su esplendor a minas de plata que la rodean. Encontramos la Iglesia Gótica de Santiago y la Catedral de Santa Bárbara, patrona de los mineros.
Otra joya es la de San Juan Nepomuceno, dedicada al vicario de Praga y que es un centro de peregrinaje muy famoso, por su historia y arquitectura.
En muy pocos lugares del mundo podrán los amantes de la arquitectura, del turismo religioso e histórico encontrar tantos atractivos como en la República Checa.
Centro de peregrinaje a nivel mundial
La República Checa guarda tesoros arquitectónicos únicos dedicados a la cristiandad.