En síntesis
- Todo lo que tiene que ver con Cerebro es un dolor de cabeza y en lo que se refiere a la actuación siempre me parecía como que no estaba haciendo gran cosa en esas escenas. Quizás se deba a que estaba confinado a una silla de ruedas y también la posición de mi cuerpo estaba restringida por ese colador superpesado que tenía atascado en la cabeza.
Por primera vez los mundos mutantes de las primeras tres películas de los X-Men y las nuevas y más jóvenes versiones de nuestros héroes de la exitosa película de 2011, están sobre la pantalla en un solo filme. Con Bryan Singer de regreso, dirigiendo X-Men: Días del futuro pasado, una cinta que promete ser una aventura como ninguna otra que hayamos visto antes.
Enfrentados a un futuro en peligro, las versiones de los personajes que hemos llegado a conocer y amar - interpretados por actores tales como Patrick Stewart, Ian McKellen, Ellen Page, y otros -tendrán que enviar al Wolverine de Hugh Jackman de regreso a los ‘70 para frustrar las peligrosas ideas de un genio científico, quien cree que los mutantes son la amenaza más grande para la humanidad.
McAvoy regresa como Xavier y nos habla de los retos de filmar las escenas de Cerebro, de hacer amistad con Nick Hoult, y de su “broma con Sambuca...
Días del futuro pasado parece ser el capítulo más intenso de la franquicia.
Sí, yo creo que es un filme muy intenso ¿no es así? pero creo que todas las películas X-Men han sido por el estilo. Me parece que First Class fue un poco menos siendo que las películas en ese momento no eran tan emotivamente intensas, pero este filme también fue más chabacano y más ligero en ocasiones. Eso es algo que definitivamente también pasa en este filme… hemos traído algo de la levedad y de, quizás, frivolidad, de First Class a esta película. Uno lo tiene que hacer así si va a utilizar el mismo elenco; uno no puede decir empleen esa parte suya muchachos, la parte que les consiguió este trabajo la primera vez”. No queremos eso. Bryan ha tomado dos elencos muy distintos y ha logrado conjuntarlos de manera brillante. Fue un trabajo difícil que él manejó de manera excepcional.
¿Cómo fue trabajar con Bryan como director?
Es discutiblemente el hombre que volvió a encender el interés de las audiencias en las películas de los súper héroes. No es que uno aún no se pueda divertir con el género, pero él es uno de los tipos que inició esa ola de Se les permite tomar a sus superhéroes en serio si eso es lo que quieren hacer. Se sintió como que estábamos en manos muy seguras, no solo porque se trataba de los X-Men sino porque él entiende muy bien a la franquicia. Además, él realmente es un tipo muy agradable. Bryan tiene que valer cientos de millones de dólares, hace películas masivas, y uno se pregunta si se va a mostrar desinteresado de lo que uno hace… pero no es así, es un tipo muy amable.
Y tiene un arco interpretativo mayor para personificar a Charles...
Es un poco como La Pareja Dispareja conmigo como Charles y Nick como Hank. Se sintió como si hubiera una verdadera tensión entre estos dos personajes pero realmente tiene que ver con aquello que parece ser que nos tiene fascinados por el momento y que consiste en desmantelar a un personaje y mostrarlo a partir de ese momento; es más fácil si conocemos lo que estamos haciendo. Siempre sabemos hacia dónde nos dirigimos si el personaje es un superhéroe -eventualmente va a salvar al mundo- así que resulta que lo más interesante que se puede hacer es ponerle obstáculos; lo que es una constante en cualquier película de superhéroes. Pero si el obstáculo se convierte en la persona en sí misma, si el conflicto está en su interior, eso es algo que realmente está funcionando por el momento y en lo que están interesadas las audiencias. Eso es algo que tuve muy presente al interpretar a Charles. Si uno va de regreso en el tiempo para mostrar a un personaje en una etapa más joven de su vida, tienes que encontrar algo que sea único a ese personaje; es realmente muy importante irlo desmantelando. En First lo tuve que recrear un poco por medio del guión y luego lo llevamos aún más lejos con Matthew (Vaughn) y la relación de Charles con Michael. Vimos cómo es interpretado en los libros de historietas y el celuloide y luego tomamos algunos puntos de Patrick, quien hizo un trabajo estupendo, pero en First Class hice lo opuesto a todo eso.
¿Cuáles fueron las escenas de mayor reto?
Todo lo que tuviera que ver con cerebro fue un reto. Por lo general, no me importa trabajar con la pantalla verde pues tu imaginación te ayuda a salir del paso y, es de esperarse, estás trabajando con un guión realmente bueno. Pero me encontré que las escenas de cerebro en la primera película fueron realmente difíciles y en esta también fueron muy duras pues tienes como una especie de colador de pasta sobre la cabeza y no tienes ese pequeño casco que le toca a Patrick usar en las otras películas; así que estoy usando un colador con alambres que salen de este. Me veía como Doc Emmett Brown de Back To The Future.