"LOS DEPORTES de invierno no hacen distinción entre los sexos": Karl Lagerfeld, modista de Chanel, propuso en las pasarelas parisinas un guardarropa en tweed tejido y un facsímil del famoso bolso enguatado, icono de la casa desde 1955.
"Chanel tomó todo de los hombres, es un justo retorno", explicó el diseñador, que hizo desfilar por tercera vez hombres y mujeres juntos.
Oficialmente, no se plantea crear una línea masculina en la casa, pero "si hay modelos en las boutiques que les van a los hombres, ellos pueden comprarlos", se comenta en la casa Chanel.
El tweed, otro emblema de la histórica firma de moda, se presenta ahora en versión tejida, como en un bolero que se combina con chaqueta y falda en verdadero tweed gris y negro.
El estilo es alegre en una serie de jacquards floreados o montañeses que se combinan con humor. Los vestiditos rectos y cortos de lana gris sin mangas se adornan con sisas de perlas y los chaquetones de cuero con tweed.
Los knickers en tweed a cuadros se combinan con amplias chaquetas masculinas. 1/8A cada cual su chaqueta Chanel!, proclama Lagerfeld, y a cada cual su bolso Chanel, el célebre 2-55, que resurge casi idéntico al original: el enguatado no es ahora el resultado de las sobrecosturas, sino que los cuadrados van como tatuados en el cuero.
Para la noche, los vestidos negros son obligatorios, en muselina con triple cuello y estriados con cintas de raso o en tejido negro recamado de minúsculas perlas en los bordes de las mangas cortas, el cuello y los bolsillos.
El jean negro estrecho anudado de cintas de raso en las rodillas acompaña una chaqueta smoking sobre una camiseta blanca. Tal es la democratización de la moda, según Chanel.