La campiña francesa del XVIII sirvió como escenario para la presentación de la colección de Primavera-Verano 2010 de la firma Chanel durante la Semana de la Moda Prêt-à-Porter de París.
Las modelos, cual pastorcillas de la nueva era y rebeldes (porque las cabras, las cambiaron por Blackberries y falsos tatuajes a modo de ligueros), pasearon los diseños de esta importante y prestigiosa casa de modas, comandada por el dios de la moda, Karl Lagerfeld.
El negro, beige, blanco, rojo y gris, prevalecieron en los diseños, asimismo como los trajes de chaqueta, casi siempre cortos y voluminosos.
Sólo unos pocos modelos, muy vaporosos, eran largos, en tules transparentes.