La ciudad de Nueva York fue el lugar elegido para rendir homenaje, un año más, a la desaparecida Princesa Grace.
Charlene Wittstock, que de llegar al altar con el Príncipe Alberto de Mónaco, pasaría a ser, además de Princesa, marquesa de Baux, duquesa Valentina, condesa Carlades, baronesa de Saint Lo, homenajeó a su manera a la Princesa Grace demostró que está lista para ocupar un puesto oficial entre los Grimaldi.