El pabellón de China en la Exposición Universal de Shanghái 2010, una enorme estructura roja en forma de pirámide invertida que, desde el evento, celebrado entre mayo y octubre de este año, y que se ha convertido en una nueva seña de identidad de la ciudad, reabrirá sus puertas la primera semana de diciembre.
Según publicó ayer el diario oficial "Shanghai Daily", el pabellón chino reabrirá al público con prácticamente la misma exposición en su interior, para lo que habrá que atravesar varios controles de seguridad, similares a los que eran habituales para acceder al recinto de la Expo, el mayor de la historia, con 5,24 kilómetros cuadrados.
En su interior se seguirá exhibiendo durante los primeros meses un tesoro arqueológico nacional del siglo III antes de Cristo, la escultura "Carro de bronce y caballo", de la primera dinastía china, la del primer emperador Qin Shihuang (221-206), aunque probablemente regresará en invierno al Museo de los Soldados de Terracota de Xian.