SU historia y tragedia siguen suscitando gran interés. Pronto a conmemorarse un aniversario más de este funesto evento, la reconocida casa de subastas Christiés, apuesta por objetos relacionados al Titanic.
El primero es el chaleco salvavidas utilizado por uno de los supervivientes. Se trata del flotador que salvó la vida de Laura Mabel Francatelli, y que saldrá a la venta junto a la copia de una carta que escribió esa mujer sólo unos días después de ser rescatada por el Carpathia, informó la casa de subastas.
El chaleco, firmado por algunos de los diez hombres y dos mujeres que la acompañaron en un pequeño bote en aquellos dramáticos momentos, pertenece actualmente a su sobrino, que espera obtener de su venta entre 100.000 y 160.000 dólares.
También hay una pintura que plasma la salida del Titanic, creación de Charles Edward Dixon, quien se ha podido certificar era el único pintor en Southampton antes de la salida del coloso de los mares.
El Titanic, lujoso barco a vapor inglés, tenía 269 metros de largo, lo que lo convertía en el barco más grande de su tiempo. Debido a su famosa construcción en acero, el barco era considerado insumergible.
En su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York su destino fue sellado. Durante la noche del 14 de abril de 1912, alrededor de 153 Km. al sur de los Grandes Bancos de Terranova, el Titanic colisionó con un enorme iceberg. El casco del buque resultó tan seriamente dañado, que toneladas de agua inundaron los compartimientos. Finalmente, el Titanic se partió en dos por el medio y se hundió. Dado que no había suficientes botes salvavidas, sólo cerca de 700 de los 1311 pasajeros y 897 miembros de la tripulación a bordo se salvaron.
El 14 de abril de 1912 el Titanic recibió mensajes de radio durante todo el día, advirtiendo de la presencia de icebergs flotantes.
La primera advertencia fue recibida a las 9: 00 de la mañana. Luego, mensajes similares llegaron desde varios buques transoceánicos, pero sólo unos pocos fueron pasados al puente. Cerca de las 7: 00 p.m. el Capitán Smith se reunió con su Segundo Oficial Charles H. Lightoller antes de retirarse a su cabina. Ambos sabían que en una noche tan clara y sin luna sería extremadamente difícil avistar icebergs. Por qué no cambiaron de curso, y tomaron una ruta más al sur libre de hielo sigue siendo uno de los misterios irresueltos que rodean al Titanic. Lo único que podemos asumir es que el barco debía llegar a destino tan rápido como fuera posible en su viaje inaugural. Y dado que no se habían visto icebergs hasta el momento, el lujoso buque mantuvo su velocidad.
Durante el día se habían ido acumulando una gran cantidad de telegramas privados que necesitaban ser transmitidos, y los operadores de radio estuvieron ocupados durante toda la noche con este trabajo. En la confusión general del tráfico de radio, los avisos de la presencia de hielo fueron largamente ignorados. De hecho, el operador que aceptó la última advertencia estaba extremadamente irritado por la interrupción. Pero era claro que los oficiales tampoco tenían la experiencia suficiente para tratar con icebergs y se contentaron con la información proveniente de la cofa del vigía. De todos modos, el vigía ni siquiera contaba con binoculares, que ya se habían extraviado en Southampton.
Durante 73 años no fue posible determinar exactamente donde se había ido a pique el Titanic, y menos precisar la posición exacta de sus restos. La primera expedición partió en 1963, pero fracasó debido a la falta de fondos. En 1980 el oceanógrafo Dr. Robert Ballard persuadió a la Armada estadounidense de desarrollar un sistema de investigación submarina conjuntamente con su instituto. Cinco años después estaban listos. En la noche del 1 de septiembre de 1985, la pantalla de un submarino no tripulado mostró las primeras imágenes del naufragado Titanic.
Christie´s apuesta por el Titanic
Hoy se le recuerda con nostalgia, es el artífice de una de las catástrofes más grandes de la historia de la navegación.