LA semana pasada, el RV Urraca, nave de investigaciones del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés), regresó a puerto luego de un viaje de 11 días en el Pacífico Oriental, una región única y poco estudiada a las afueras de la costa de Panamá. El viaje resultó en una bonanza de biodiversidad casi el 50% de los organismos que se encontraron en ciertos grupos son nuevos para la ciencia.
Bajo la coordinación de la Dra. Rachel Collin, de STRI, un equipo de científicos del Smithsonian y colaboradores internacionales expertos en caracoles, cangrejos, camarones, gusanos, medusas y pepinos de mar participaron en un esfuerzo intensivo para descubrir organismos en este ecosistema único. Aunque esperaban encontrar nuevas especies, Collin resultó sorprendida por el número de organismos marinos que no había visto nunca antes: "Es difícil imaginar que la mitad de los animales que uno ve mientras bucea en una isla tropical, que está a solo tres horas de vuelo de los Estados Unidos, son desconocidos para la ciencia."
El equipo espera que los datos obtenidos sean de utilidad para Panamá y para la Autoridad Nacional del Ambiente ANAM, especialmente para el trabajo conjunto que realizan con el Dr. Juan Mate de STRI para desarrollar el innovador plan de manejo para el Parque Nacional Coiba, declarado Sitio de Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO.
Cautivado el público, Milanés seguía intercalando su experiencia musical con su agrupación con solos de vientos, como el saxofón, la percusión y cuerdas en temas como: "Si ella me faltara alguna vez", "De qué callada manera", que causó los aplausos y coros de sus fanáticos. Por fin, el tan esperado estreno de su más reciente producción "Campo de Maíz, " con canciones inéditas de la película del Diario de Mauricio.
Transportarnos a Cuba fue uno de sus deseos, y contó una historia muy personal de un mendigo de su pueblo, titulada "Bayamo con su saco".
Casi ya transcurridos diez temas, cantó "Regalo", como un obsequio dedicado a su compañera Nancy; seguido de "El Largo Camino de Santiago". De allí en adelante, había preparado al público para que recibiera a Carlos Varela, su amigo y compatriota, a quien profesa admiración y orgullo, el cual acompañó a Milanés en su gira.
Varela, la nueva figura de la trova, gran crítico social de Cuba, hizo su aparición a las 10: 00 de la noche, deleitó a un público que ya le conocía, y más aun cuando dijo que Milanés era su padre espiritual y a quien le debía parte de su carrera musical.
Temas como: "Muros y Puertas, Crayón de Labios"; "Siete", dedicada a su madre, y "Una Palabra" confirmaron que Varela alcanzará un sitial importante con su imponente voz. Pablo lo despidió a dúo como solamente lo saben hacer, cantando el tema "Los días no volverán". Varela hizo la venia al trovador de la "Perla del Caribe" y confirmó que se queda en Panamá hasta el miércoles y que había podido conversar con el cantautor panameño, Rubén Blades.
Un excelente sonido se conjugó con la envidiable voz del exponente de la trova, Pablo Milanés. Inmediatamente, interpretó las más esperadas de la noche, como fueron: "El tiempo pasa", con un solo de violín; "Yolanda", "El breve espacio que no estás", causando gritos, vítores, aplausos y lágrimas.
Milanés dejó que el Anayansi cantara y rió orgulloso de su aceptación con los brazos abiertos, cuando llegó la despedida.