El público que semana a semana siguió el concurso infantil Canta Conmigo, salió satisfecho del Teatro Nacional que no estuvo tan lleno como se esperaba. Y es que cientos de personas coinciden en que para la final, por primera vez quedaron las mejores voces, como la de Mónica Nieto de 12 años, quien se convirtió en la nueva estrella de la canción infantil, seguida de la de Oriel Ospina y Josenid Quintero, quienes obtuvieron el segundo y tercer lugar respectivamente.
No cabe duda de que la novena y última gala quedará en la memoria de todo el país, que tanto en vivo como desde sus hogares disfrutó de un show espectacular en el que predominó el sentimiento y la unión familiar.
Quienes más se deleitaron con las hermosas interpretaciones fue el jurado (Eddy Vásquez, Angélica Lavítola y el profesor Tovar) que en esta ocasión no calificó el talento de los participantes sino que se dedicó a disfrutar del programa.
Tres rondas.
Sin palabras es como Oriel, Josenid y Mónica dejaron al jurado en las tres presentaciones, que además de aplausos generaron gritos, euforia y hasta lágrimas de gran parte de las personas que estuvieron presente en el Teatro.
“Yo soy tu fan número uno, estoy enamorada de ti”, fue lo que le dijo Lavítola al “Gordito del swing” quien con su talento, picardía y sencillez enamoró a más de cuatro chicas, entre ellas la artista invitada Milly Quezada -con quien los niños cantaron- quien expresó “este gordito está del cará”.
Descontentos.
Y aunque fue una gran gala, hay detalles que no se pueden pasar por alto, para empezar, hubo varios inconvenientes con la señal que no permitía disfrutar del show -especialmente al público que estaba en casa-, segundo Eddy Vásquez, como siempre, quiso robarse el show -Miguelito ten cuidado que te quieren quitar el puesto- y hasta el final el calor acompañó, sólo que en esta ocasión estuvo más intenso.
Definitivamente que estos pequeños artistas no lo habían demostrado y dejaron para la última gala lo mejor, logrando cautivar no sólo a los panameños sino a personas del extranjero que quedaron fascinadas con sus talentos. Tal es el caso de un productor español que expresó ayer sus deseos de trabajar con los niños quienes ya tienen abiertas muchas puertas para el estrellato.