Durante la Segunda Jornada Pedagógica Pre Congreso de las Américas sobre la Lectura y Escritura 2,004, la Dra. Ruth Sáez Vega habló de los cinco pilares del lenguaje integral. De acuerdo con Kenet Goodman, el primero y más importante es el aprendiz o estudiante, el segundo, el docente, la enseñanza y cómo enseña; el tercero, el curriculum; el cuarto es el lenguaje y el quinto es la realidad socio cultural.
En un principio, el habló de los cuatro primeros pilares, luego se dio cuenta que no puede haber lenguaje integral si no se toma en cuenta la realidad sociocultural y que el salón de lenguaje integral va a ser distinto de acuerdo a la realidad social, cultural, económica, geográfica, etc. de los educandos y de la escuela.
El primer pilar que se refiere al aprendiz o estudiante dice que el niño o niña es un ser único y un aprendiz activo que construye su conocimiento constantemente, no es pasivo ni intelectual ni físicamente hablando. Se le debe respetar como un ser con dignidad, que tiene diferentes maneras de aprender, distintos talentos e inteligencias.
En el pilar del docente y la enseñanza se destaca al docente como profesional y un ser capaz de tomar decisiones en su aula de clases. Tiene un conocimiento pedagógico, domina de la teoría y la práctica, conoce a sus estudiantes personalmente, por lo que toma decisiones en el aula, unas acertadas otras no tanto, pero son parte del proceso.
El docente también es un aprendiz que tiene que estar constantemente adquiriendo conocimientos, no es que terminó de estudiar y se acabó. Es un ser que reflexiona y cuestiona su práctica y la modifica a tono con lo que ocurre en su sala de clases, o a las nuevas tendencias. Es un observador meticuloso de sus estudiantes y un investigador que investiga de diferentes maneras, leyendo, capacitándose y compartiendo sus inquietudes con sus colegas. Pone en práctica diferentes métodos para ver como resultan.
El pilar del lenguaje: Los educadores tienen que respetar las variados modos de expresarse de los alumnos. Por ejemplo: si son indígenas y lo hacen en su dialecto o si no hablan un español perfecto, debe respetarse su forma de expresión.
Sáez explicó que el lenguaje se aprende a través del lenguaje y acerca del lenguaje, o sea que se aprende hablando. Si lo dejamos de usar lo perdemos. Es lo mismo en el caso de la lectura, aprendemos a leer, leyendo y a escribir, escribiendo y leyendo.
El curriculum se centra en los temas o conceptos que integran las materias y asignaturas a enseñar. El curriculum debería estar compuesto por maneras de aprender a través del cuestionamiento, experiencias reales y la experimentación de nuestro entorno; de esta manera la información aprendida dura más y es más significativa.
En cuanto a la realidad sociocultural, los educadores tienen que ser conscientes del ambiente del aprendiz y respetarlo. Un ejemplo que citó Ruth fue que al llegar al aula una niña esté bien planchada y peinada, mientras que otra no. Si el educador elogia el buen aspecto de una, la otra aunque no se le diga nada, sabrá que ella no está a la altura de la primera o que no es del agrado del docente. Los niños no son culpables de su situación y captan muy rápido las cosas. El salón de clases debe ser una cultura que se forma a partir de diferentes culturas. No debe denigrarse a nadie, sino, respetar la diversidad, la paz y la justicia social.
Los estudios prueban que los niños aprenden mejor en grupo y mediante demostraciones, sin embargo en nuestros salones hay mucha competencia y los estudiantes son seres aislados. Un maestro integrado puede subsanar en su pequeño mundo que es el aula, las deficiencias del sistema y poco a poco hacer del aprendizaje, la experiencia grata que debería ser.