La supermodelo Cindy Crawford acaba de pasar los peores momentos de su vida. Su hija menor fue fotografiada atada y amordazada, y un hombre ha estado estorsionándolos con el documento.
La investigación, que ha durado todo el año, pero la niña, Kaia, que en el momento del suceso tenía siete años, declaró que fue la niñera quien tomó la imagen porque estaban "jugando a policías y ladrones".
El sospechoso de organizar toda la trama es Edis Kayalar, que pedía a Cindy Crawford, casada desde 1998 con Rande Gerber, casi 90 mil dólares por no enviar la fotografía a los medios de comunicación.
Kayalar ha sido exportado a Alemania, y si el juicio prospera favorablemente para la modelo, podría ir a prisión dos años. Además, Cindy y Rande se han cubierto las espaldas, y su portavoz comunicó que si alguien intenta divulgar la fotografía, tomarán acciones legales.