Especie rara del sudeste de Argelia en peligro de extinción, el ciprés de Duprez ("Cupressus dupreziana" o ciprés de Tassili) posee una sexualidad única en el mundo vegetal, que le permite reproducirse dentro de otra especie, según descubrió un equipo de científicos franceses e italianos.
Un informe de este descubrimiento, realizado por Chritian Pichot y Mohamed El Maataoui, del instituto francés de de investigación agronómica INRA, y Sabrina y Paolo Raddi, de la Universidad de Florencia, fue publicado este jueves en la revista especializada británica Nature.
El ciprés de Duprez sólo subsiste en la zona meridional de Tassili de Ajjer, donde hay 231 ejemplares que ya no se reproducen. Los científicos se interesaron en esa especie condenada a la extinción. Notaron en la semilla del árbol características que los llevaron a pensar que los embriones no eran el resultado de la fecundación de gametos (células reproductoras) masculinos y femeninos, como es lo normal en los vegetales superiores, sino que surgían directamente del desarrollo de los granos de polen. Según esta investigación, el polen del ciprés de Tassili es capaz de producir solo un embrión, y ello en las semillas de otra especie, que le sirve, por así decirlo, de "madre de reemplazo".
Los científicos estudiaron ejemplares logrados mediante el cruce del ciprés de Duprez y el ciprés de Provenza ("Cupressus sempervirens"), cruce que puede producirse naturalmente. Y constataron que, morfológica y genéticamente, esos árboles cruzados son "rigurosamente idénticos" al progenitor masculino, el ciprés de Tassili: el grano de polen de éste posee la totalidad de los cromosomas de la especie, y no la mitad de los mismos, como es normalmente el caso. Hasta el presente los especialistas en botánica habían observado en ciertos vegetales el desarrollo de un embrión a partir de un solo progenitor, fenómeno denominado apomixis, pero siempre se trataba de la hembra.
El modo de reproducción del "Cupressus dupreziana" es el único caso de "apomixis masculina" observado nunca en las plantas, afirman Christian Pichot y sus colegas.El científico considera que esta apomixis es "una adaptación genética seleccionada en el curso de la evolución en respuesta a las limitaciones demográficas de la especie". Llamado "Tarut" (árbol de la sed) por los tuaregs, el ciprés de Duprez es considereado como uno de los árboles más antiguos del mundo.