La "actitud conservadora" se caracteriza por tener una visión de la sexualidad moralista en el sentido tradicional y la sexualidad está ligada fundamentalmente al matrimonio, a la procreación y al cuidado de los niños,
La "actitud liberal" mantiene una visión que se fundamenta en el placer y está asociada con la ternura, procreación y con la comunicación y mantienen una posición abierta ante el aborto, masturbación, relaciones prematrimoniales, homosexualidad, etc.
Ante la pregunta: "¿el cortejo o galanteo en una relación sexual debe darse por la mujer o por el hombre?"
El 86 por ciento del grupo masculino entre las edades de 18 y 35 años respondió que es el hombre que debe tomar la iniciativa. En contraste con un 56% del grupo femenino que dice debe recaer en la mujer.
El resto de los encuestados parecen tener un pensamiento más tradicional al responder con un "no estar de acuerdo" en que la mujer sea la cantalante en este aspecto.
De todas formas, las diferentes variaciones en una actitud, cambios parciales, totales o no, dependen de numerosas circunstancias: la edad del sujeto, la personalidad, el medio social, la presión social, y la idea conservadora o liberal.
RESPUESTA: No es el sexo quien genera libertad; la libertad individual debería conllevar el franco respeto a la libertad sexual de cada uno, siempre que no vulnere los límites de la aceptación mutua.
RESPUESTA: En lo absoluto. El matrimonio nunca debe ser considerado como represivo. Todo lo contrario. Lo que sucede que el matrimonio es también un paquete de derechos y responsabilidades que a veces ahogan a las personas.