Variedades

Clásicas, pero actuales


Los muebles antiguos continúan siendo los preferidos por quienes reconocen su valor, ya sea que contengan ligeros toques de modernismo o que mantengan su original estructura. Las sillas tipo Luis XVI y las cómodas son dos elementos clásicos que desde las primera vez hasta la fecha han cumplido su exigente función de dar elegancia al hogar.
SILLAS LUIS XVI CONTINUAN PRESENTE
Uno de los muebles de estilo que están hoy más vigentes son las butacas Luis XVI. La butaca y , su versiòn simplificada, la silla, siguen de actualidad gracias a sus líneas sobrias y a la diversidad de sus modelos.
Ya en su nacimiento, en pleno siglo XVIII francés, se definió al asiento Luis XVI como "menos sujeto a los cambios de la moda" que el rococó. Los primeros modelos tenían respaldos redondo, brazos a medio tapizar y patas acanaladas.
Y en su origen, estos muebles solían ser dorados, verdosos o suavemente patinados en blanco. Pero los fabricantes que reproducen actualmente , eligen acabados de madera preferiblemente de color oscuro (barniz)
Con un estampado clásico se enfatiza su origen notable, las rallas, los cuadros le dan un aire actual. Es un modelo de silla muy versátil, que cambia enormemente según la tapicería elegida. Con un adamascado son elegantes, con un toile de jouy y flores románticas; con una tela de colores vivos (azul o verde) y cuadros irregulares, actuales e incluso desenfadadas.
Las butacas Luis XVI también se adornaron con rejilla de junco. Una butaca de herradura resulta muy adaptable: es ideal para frente un escritorio o para complementar un tresillo.
COMODAS POR DEFINICION
Su espacio natural fue, durante mucho tiempo en el dormitorio. Pero como, como son capaces de imponer orden donde quiera que se las coloque, las cómodas han conquistado, una a una, todas las estancias de la casa. El único límite con que hay que contar a la hora de colocarlas es la falta de espacio, ya que suelen ser muebles de grandes dimensiones.
La cómoda nació como mueble de almacenaje para albergar ropa blanca y ha seguido haciéndolo hasta hoy. Es cierto que estos muebles, pensados en las necesidades domésticas del siglo XVII, plantean algunos problemas para las actuales necesidades prácticas: a menudo los cajones son enormemente pesados, de madera que resultan poco manejables. Y, a veces, su enorme capacidad son se aprovecha porque nunca acaban de llenarse. Pero ambos inconvenientes tienen fácil arreglo.
Las cómodas de línea actuales suelen renunciar a estos cajones grandes que ocupan todo un piso. Para racionalizar el espacio, incluyen dos o tres cajones por hilera, de manera asimétrica. También hay cómodas de pequeño formato. Son las más versátiles, porque pueden adaptarse tanto a un dormitorio pequeño como a un estar, un salón o incluso pueden amueblar un recibidor.
Existe otra modalidad de cómoda, que ocupa casi el mismo espacio que una mesita convencional y , además de sostener la lámpara de sobremesa y los libros de cabecera, puede albergar pañuelos y ropa interior. Las cómodas de patas altas y con dos cajones son excelentes mesitas de noche para dormitorios bastantes espaciosos.
Las cómodas sobrias, de madera, ya sean actuales o rústicas o estilo, pueden ocupar cualquier estancia, pero hay algunas especialmente pensadas para el dormitorio. Es cierto que muchas cómodas se realizaban con maderas nobles (caoba, roble y cerezo) y sería una lástimas cubrirlas de color. Pero la pintura puede darle un aire nuevo a una pieza de reproducción cuyo lacado ha pasado de moda.


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48365
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América