El peso de las modelos siempre ha sido un tema de discusión. Muchas de ellas, a lo largo de la historia del modelaje, se han visto ligadas a ciertos trastornos alimenticios como la bulimia y anorexia, con tal de tener el peso “ideal” para desfilar.
En busca de una solución, unas 320 empresas de la industria de la moda en Dinamarca se han adherido a un revisado código ético que tiene como objetivo garantizar el bienestar de las modelos y velar por una imagen corporal más sana y no enfermiza, según el Instituto Danés de la Moda.
Según la directora general del instituto, Eva Kruse, se congratula del extraordinario respaldo que está recibiendo el Código Ético de la Industria de la Moda, no faltan en Dinamarca y en el extranjero tristes ejemplos que demuestran, que aún existen problemas con los ideales de belleza que crea la industria de la moda que inducen a la extrema delgadez.
Código en Panamá
Conversamos con Raúl Cubilla, director de la agencia de modelaje Panama Talents, y este nos aseguró que en Panamá no existe y tampoco se necesita este tipo de medidas, porque no hay lo que se conoce como high hashion (modelos superdelgadas, generalmente de talla 1), y si existen son pocas. ¿Por qué no son usuales? En Panamá, o por lo menos en su agencia, las modelos son talla tipo 3-4, porque son las que generalmente piden los clientes y las que representa o busca la agencia. “Aquí no es normal ver chicas de esa talla, en Europa sí, dijo.
En cambio, en Nueva York o París, sí es muy común este tipo de modelos, ya que así la industria lo requiere. Además, hay muchas consumidoras de la misma talla, por lo que hacer una pasarela o colección con esta talla sí es de demanda en estos países, muy al contario de Panamá.
Cubilla recalcó que para las modelos es difícil mantenerse en talla 1, y es allí donde vienen los problemas de bulimia y anorexia.
Por su parte, Tania Hyman, directora de Tania Hyman's Models & Talents, comentó que en Panamá la mayoría tenemos una decendencia mulata, por lo que la mayoría de los humanos no correspoden a este tipo de medidas de extrema delgadez. Ella, particularmente, no cree en las tallas superpequeñas. “Siempre le digo a mis modelos mírate al espejo, vivir obsesionado de la pesa es una tortura”. Comentó también que ella, en sus tiempos de modelo, tuvo que someterse a rigurosas dietas por pesar lo que el mercado (en ese entonces) le exigía.
La presidenta de la Asociación Danesa contra los Trastornos Alimenticios y la Autolesión, Anne Minor, se muestra muy satisfecha con el compromiso de la industria, que asume así su responsabilidad en relación al ideal de belleza que fomenta.