"Colateral: Lugar y Tiempo Equivocado" se desarrolla durante una noche en la ciudad de Los Ángeles. Pero, en esa noche, las vidas de dos hombres cambian irrevocablemente.
Max (Jamie Foxx) lleva doce años de taxista en una gran ciudad. Las caras van y vienen por el espejo retrovisor; tanta gente y tantos lugares que pasan al olvido, hasta esta noche.
Vincent (Tom Cruise) es un asesino a sueldo. Cuando en un cartel de narcotraficantes se enteran de que van a ser acusados por un Gran Jurado, urden un plan para identificar y matar a los testigos principales esa misma noche. Vincent ha llegado a Los Ángeles y habrá cinco cadáveres.
Una serie de circunstancias hace que Vincent secuestre el taxi de Max, lo que convierte a Max en "colateral"; en otras palabras, en desechable, simplemente por estar en el sitio inoportuno en el momento inoportuno.
Perseguidos por la policía de Los Ángeles y por el FBI, Max y Vincent acabarán dependiendo el uno del otro para sobrevivir.
El hecho, que sucede en sólo una noche, se desarrolla entre las 6:00 p.m. y las 4:00 a.m. en esta ciudad, la más diversa y contemporánea de todas las estadounidenses, donde los coyotes se desplazan por las calles como si la civilización fuera nueva y temporal.
En esta cinta, pareciera que el guión rompiera con el convencionalismo estructural ya establecido de los tres actos típicos: el comienzo, la parte media y el final. Es casi como si existieran dos actos antes del principio de nuestra película; todo tipo de cosas ha ocurrido que vamos descubriendo a lo largo del camino y luego llegamos al desenlace de la trama. Toda la cinta es el tercer acto, lo cual me pareció muy interesante.
Sin embargo, los espectadores no tendrán que preguntarse cómo llegaron a este punto en la historia, ya que lo que antecede la trama se esclarece totalmente a medida que el drama se revela.