Las carteras fabricadas por ladrones, las camisas confeccionadas por narcotraficantes y los zapatos de tenis hechos por asesinos están convirtiendo el trabajo de los reclusos de una cárcel alemana en el último grito de la moda.
"Haeftling", que en alemán significa "cautivo", es el nuevo sello que identifica a una gran cantidad de accesorios y prendas de vestir que son confeccionadas por los reclusos de la prisión Tegel de Alemania ... y que son el deleite de un público que está encantado con los nuevos artículos.
Una camisa a rayas que el recluso Matthias Meyenberg está cosiendo en un taller tras las rejas es el mismo tipo de prenda que usarán sólo sus compañeros de celda, pero ahora el público las está comprando online por docenas.
"Muchos de mis amigos afuera matarían por una de estas camisas", dijo Meyenberg, de 38 años, quien cumple una sentencia de tres años por narcotráfico. "El producto es divertido y algo atrevido". Meyenberg está aislado del mundo de la moda por docenas de pesadas puertas grises, un muro de 1,3 kilómetros de largo con garitas y alambre de púa.