Una de las ciudades más lindas aunque olvidadas de nuestro Panamá, lo es sin duda Colón, provincia que no sólo aporta al país hermosos lugares, sino que también inyecta grandes divisas a través de las importantes compañías instauradas en esa ciudad.
Indiscutiblemente, una forma agradable y diferente de viajar a Colón es hacerlo a través del "Panama Canal Railway", ferrocarril que cuenta con seis vagones con los nombres de los ríos más importantes de Panamá; cinco idénticos y uno diferente. Y es que el "Río Chagres", con techo transparente, permite a los pasajeros apreciar la naturaleza en su máximo esplendor.
Desde el ferrocarril, que hace el recorrido de Panamá a Colón en una hora, pueden apreciarse Summit, Gamboa, el Lago Gatún y el Río Chagres, además de las Esclusas de Miraflores. Todo esto sobre mil toneladas de riel. Pero el viaje en tren no es el único atractivo de Colón. Sus tres puertos de cruceros se transforman en algo increíble cuando hay llegada de turistas.
A "Colón 2000", el Club de Yates de Gatún y el Muelle 6 de Cristóbal, han llegado a través de sus cinco temporadas alrededor de 60 mil turistas, los cuales transforman a estos interesantes puntos en ajetreados centros de comercio.
Actualmente se está cerrando la quinta exitosa temporada de cruceros, no obstante se espera que para el próximo año exista un mayor movimiento turístico. Según los guías de "Aventuras 2000", el principal interés de quienes arriban a Colón en los cruceros es el Canal de Panamá, y es por ello que lo primero que deciden es aproximarse a las aguas del Lago Gatún. Cabe destacar que muchos de ellos compran suéteres con el lema: "Yo nadé en el Canal de Panamá" para meterse en estas aguas y tomarse una fotografía.
En tanto, otros se dirigen hacia el Hotel Meliá para abordar en sus riberas los 16 fabulosos "kayacs" que se encuentran disponibles para aquellos que deseen aventurarse y navegar sobre las aguas del Lago Gatún. No obstante, algunos grupos numerosos prefieren hacer durante una hora recorridos en lancha hacia la comunidad Emberá, ubicada en la Isla Banana, además de observar la flora y la fauna de las pequeñas islas de los alrededores.
Pero, no es posible visitar la ciudad de Colón sin degustar su deliciosa comida criolla y para ello, en la Plaza de la Juventud suelen programarse los gustados festivales gastronómicos. Condimentos naturales como el adobo criollo, el orégano y el pimentón rojo son elementos que no pueden faltar en la comida colonense. Y es que el escabeche, el sao y la yuca al mojo se convierten en los platos preferidos de los visitantes. Y es que allí se pueden apreciar al pie de los cruceros, desde las alegres tonadas del Calypso, hasta la música y los bailes de los indios emberá, a los que muchos turistas no dudan en acompañar bailando.
Según los guías de "Aventuras 2000", el éxito de las temporadas de cruceros se debe principalmente a que los turistas se sienten muy seguros en Colón, y es por ello que los panameños debemos sentirnos orgullosos de esta provincia que seguramente en un futuro será mucho mejor.