Luego del estreno, hace dos semanas, de la divertida comedia sobre extraterrestres, “Paul”, la cartelera parece estar subiendo la puntería en este género. Ahora es la oportunidad de “Quiero matar a mi jefe” (¿quién no lo deseó alguna vez?). Con un elenco exquisito que hará las delicias de los fanáticos de las comedias en tono más tradicional; “Paul” está más inclinada a lo bizarro.
Nick Hendricks (Jason Bateman) después de jornadas agotadoras de hasta 12 horas de trabajo, esperando algún ascenso se choca contra la pared de su psicótico y torcido jefe (Kevin Spacey). Dale Arbus (Charlie Day) como ayudante dental ha estado luchando por mantener su dignidad contra los avances poco ortodoxos de su bonita jefa, la Dra. Julia Harris (Jennifer Aniston en un excelente papel). Y el contador Kurt Buckman (Jason Sudeikis) se ha dado cuenta de que el nuevo propietario de su compañía Bobby Pellit (Colin Farrell, casi irreconocible) ha ideado un terrible plan que pondrá en peligro al pueblo.
Nick, Kurt y Dale deben hacer algo para cambiar sus vidas laborales, porque poseen una rutina insoportable, especialmente por tener jefes intolerables, imposibles de tratar. Dada sus economías hogareñas, no pueden pensar en renunciar. Por ello, en un día más de esa triste rutina, con unas copas encima, deciden que la única opción válida es mandar al cielo, –si es que no se merecen el infierno–, a esos jefes que crean su padecer diario.
No tienen mejor idea que tomar los consejos de Dean “MF” Jones (Jamie Foxx, ganador de un Óscar por la película “Ray”) que posee una dudosa reputación con el agregado de haber estado preso. Idean así, un extraño plan para matar a sus jefes: no será fácil, ya que cada uno deberá matar al del otro para no generar sospechas.
Como se ha mencionado, el elenco es lo mejor de la película. Todos se han amalgamado para no desentonar en la faz cómica. Se destaca, en especial, la actuación del siempre medido Kevin Spacey, que tiene en su haber dos Óscar por sus actuaciones en “Los Sospechosos de Siempre” y “Belleza Americana”, su Dave Harken, como jefe de Nick Hendricks, se parece al mal en sí mismo con una pizca de disfrute, que lo hace sensacional.
El regreso de la mejor Jennifer.
Pese a que no es la protagonista , Jennifer Aniston, demuestra una vez más sus dotes para la comedia disparatada.
Cuando se hizo mundialmente famosa por su personaje de Rachel en la popular serie de TV “Friends”, Aniston comenzó a protagonizar películas de la llamada NCA (Nueva Comedia Americana) con buenos resultados. Especialmente se destacó en “El objeto de mi afecto” y “El retrato perfecto” para fines de siglo. Años después finalizó, luego de diez temporadas “Friends” y ya su persona era presa de la llamada “prensa del corazón”.