Una prueba más de que la sociedad en general, y en concreto la del consumo, se encuentra en constante evolución es la nueva corriente que lleva a los ciudadanos de EEUU a comer en el mismo supermercado tras hacer la compra.
Inmersa en una vorágine social en la que se entremezclan el deseo de tener un cuerpo "perfecto" con las constantes incitaciones al consumo, ahora la cultura estadounidense se ha inventado la "moda" de comer en los supermercados.
Y los supermercados convertidos en restaurantes ofrecen de todo: desde bufés de ensaladas hasta barras de sushi, pasando por mini-marisquerías o, para el que le guste, la "comida basura" de toda la vida: pizzas y perritos calientes. Por comodidad, cercanía, simplemente por pereza o porque hacer la compra da hambre, la idea cuaja. Un ejemplo son es la cadena Wegmans.