Un sondeo publicado recientemente en Gran Bretaña reveló que comer pescado graso, como el salmón, el arenque, la macarela o caballa, podrían disminuir de manera significativa del riesgo de desarrollar cáncer de próstata.
Los investigadores finlandeses del Instituto Karolinska en Estocolmo, Suecia, demostraron que los hombres que no consumieron pescado durante el período estudiado de 30 años eran dos a tres veces más proclives a padecer cáncer de próstata que los que comieron pescado regularmente.
Los pescados ricos en ácidos grasos, llamados omega-3, son particularmente efectivos, según los científicos.
"El mensaje es muy simple, coma pescado", dijo a