A tan sólo unas horas de su llegada, la duquesa de Cornwall cayó al suelo, se ensució el vestido de tierra, estuvo a punto de desmayarse por la altas temperaturas de más de 40 grados centígrados y, por si fuera poco, el último día de su gira por la antigua colonia británica en la ciudad de Jaipur (Rajastán), donde fueron invitados de honor a la cabalgata del Día de Rajastán, dos activistas disfrazados de osos interceptaron a la pareja real para denunciar el uso de la piel de estos animales en los gorros de los guardias del palacio de Buckingham.
Después de su paso por Arabia Saudí y Egipto, el príncipe de Gales y la duquesa de Cornwall llegaron a la India donde tuvieron una agenda muy apretada.
Su primera visita fue al pueblo de Artiya, en Rajastán (norte de la India), donde el calor abrasador, de más de 40 grados, obligó a Camilla a separarse de la comitiva real en busca de sombra, agua fría y descanso. Otra vergüenza pasó cuando cayó al suelo en el momento en que se iba a sentar para firmar el libro de visitas en el Instituto Nacional de Investigación y Educación Farmacológica, en Punjab (norte de la India). Carlos le retiró la silla para que firmara libremente, pero Camilla no se dio cuenta y se sentó en el aire.
Dijo que han confirmado que los jóvenes en riesgo son menores, conscientes de los actos que cometen y sus consecuencias.
El corregimiento de Santa tiene una población aproximada de 21, 098 habitantes, según el último censo.
Quienes aceptaron responder, pidieron que se guardara su identidad por temor a que se tomen represalias.